La renegociación del T-MEC y las declaraciones de autoridades federales de manejar un acuerdo a modo, han ocasionado una desaceleración en las operaciones comerciales
LAREDO, TX. – Indicadores del segundo trimestre del 2026 muestran desaceleración en el comercio internacional, efectos y costos a la cadena logística.
Estos momentos en que se transitan las revisiones del T-MEC, aun con el desvariante pronunciamiento de la Casa Blanca de manejar un nuevo acuerdo a modo. El T-MEC, firmado en el 2018, entró en vigor en 2020 y debería repetirse la vigencia hasta el 2036.
Según el calendario, el 1 de julio del 2026 será la primera reunión formal del Consejo del T-MEC a fin de revisar términos, alcances y acuerdos donde México, Estados Unidos y Canadá podrán determinar si el acuerdo se extenderá hasta 2042.
La postura que asume la Casa Blanca pone en serios predicamentos al sector comercio de la frontera, después que el presidente Donald Trump dijo el miércoles que a Canadá y México les va bien, además que no necesitan los productos de sus asociados.
Con los desafíos en puerta están impactando a empresas de transporte, agencias aduanales, importadores y exportadores y el incremento generalizado de costos que enfrenta el proceso comercial.
En reciente reunión del gobierno de Laredo con Agentes Aduanales, transportistas y asociados a la cadena logística se mostraron reservados a esos cambios a la misma anulación comercial, aunque se considera que son pronunciamientos sin sustento.
Dentro de la reunión analizaron la situación financiera que atraviesa el comercio internacional y consideran que debe generar prudencia.
También observaron que habrá fortalezas en los mecanismos de fiscalización aduanera, además enfrentan déficit de operadores afectando a empresas del transporte y la cadena logística.
De asumir una dinámica opuesta a fortalecer el T-MEC se tendrán efectos directos a los ciudadanos ya que, de acuerdo con estadísticas, miles de ciudadanos de ambos países fronterizos cruzan generando movilidad económica.









