LAREDO, TX. – El desempleo y el alto costo de la vida trasladó a 160 mil personas a buscar ayuda alimentaria mensual de South Texas Food Bank, además un número considerable está en espera de ser aceptados.
Como todos los meses, pero especialmente en septiembre, ejecutivos y asociados al Banco de Comida promueven en conciencia la bondad para ayudar a miles de familias.
Anna Boubel, CEO South Texas Food Bank, detalló que el hambre en sur Texas es un problema que enfrentan.
“El hambre no solo se identifica en nuestra región. La cobertura incluye Webb, Zapata, Jim Hogg, Maverick, Dimmit, La Salle, Starr y Val Verde”, dijo Boubel. “Como ya indicamos inflación, pobreza, desempleo y el elevado costo de mantener un hogar influye en la pobreza de las familias”.
Personal del banco y voluntarios se suman a distribuir comida en diferentes áreas urbanas en los ocho condados.
“Estamos llamando a la conciencia de ciudadanos que se sumen a la lucha contra el hambre. Pueden acudir a donar fondos o su tiempo para atender las diferentes actividades”, explicó Boubel. “Pueden sumarse a empaquetar bolsas o cajas de comida que se entregarán a las familias que esperan cada mes la ayuda alimentaria”.
Boubel dijo que cuando asumió la responsabilidad en el banco se atendían como a 50 mil personas. La demanda y necesidad ha crecido y rebasa los 160 mil.
Pláticas de jubilados dijeron en entrevista, a manera de no revelar su identidad, que el cheque de su pensión no les resuelve su necesidad. Boubel aceptó que este segmento ciudadano necesita estar protegido con ayuda alimentaria.
“Estas personas reciben el cheque del Seguro Social con $800 a $900 mensuales. Ellos necesitan tomar decisiones para compra medicamentos, pagar los servicios y en su caso la renta. No pueden sostenerse a sí mismos para la compra de comida”.









