Javier López, presidente de la Federación de Abogados de Tamaulipas, explicó que cada mes registran hasta 12 casos por fraude; ley prohíbe a despachos amenazar e insultar a deudores
Va en aumento el acoso de despachos de cobranza en Nuevo Laredo, con llamadas y visitas cada vez más agresivas, que incluyen amenazas, insultos y falsos avisos de embargo para intimidar a deudores.
Abogados advierten que la población no debe dejarse intimidar, ya que ningún embargo puede ejecutarse de un día para otro y los documentos “extrajudiciales” que presentan los cobradores no tienen validez legal.
Javier López, presidente de la Federación de Abogados de Tamaulipas confirmó que recibe hasta 12 casos al mes por fraude y hostigamiento, donde agentes exigen pagos en efectivo que nunca se abonan a la deuda.
“Es muy frecuente, me ha tocado hasta tener 12 casos de ese tipo. Mucha gente se deja intimidar y asustar, no sabe, y como llega el empleado de cobranza gritando o amenazando que mañana te va a embargar tu casa, pues ahí es donde caen, dando abonos que ni siquiera son agregados al adeudo.
“Por ello es importante que la gente se informe y no se deje asustar. La orientación siempre es importante para que la población no se deje sorprender por ese tipo de despachos que, la misma palabra lo dice, son ‘extrajudiciales’ y no tienen ningún tipo de validez jurídica o legal”, explicó López.
Los reportes más comunes incluyen amenazas físicas, uso de lenguaje ofensivo y presentación de supuestas cartas de embargo con logotipos del Poder Judicial del Estado o de la Federación, lo que es ilegal y constituye un delito.
Especialistas aclaran que el término “extrajudicial” que usan los despachos no implica un proceso vigente, sino solo un aviso de cobro.
Un embargo real solo procede tras un juicio mercantil, que inicia con una etapa de mediación y, de no haber acuerdo, continúa con un proceso que puede tardar años antes de que un juez lo autorice.
Los abogados recomiendan no realizar pagos a cobradores, sino directamente con el banco o financiera, y solo mediante un acuerdo por escrito que establezca que la deuda queda finiquitada.
Por reglamento federal, los despachos tienen prohibido usar lenguaje obsceno, acosar, amedrentar o amenazar al deudor y a sus avales —también llamados deudores solidarios—, que pueden ser familiares, amigos o compañeros de trabajo.
Las autoridades exhortan a denunciar cualquier abuso ante la Condusef y la Fiscalía, y a no entregar dinero sin comprobante oficial.









