Aunque el problema ya fue parcialmente resuelto, aún se requieren reparaciones urgentes para evitar que sigan trabajando sin luz y aires acondicionados ante altas temperaturas.
En medio de la desesperación por las intensas temperaturas que ya se presentan en la ciudad, madres de familia, docentes y los alumnos del Jardín de Niños Nuevo Laredo, en la colonia Las Torres claman por ayuda a las autoridades correspondientes pues ya tienen más de 20 días sin energía eléctrica.
A través de redes sociales solicitaron la ayuda de la comunidad para resolver un problema con la energía eléctrica de la escuela, la cual tiene ya dos años con el problema, pero que justo el mes pasado se agravó, cuando ya el plantel se quedó sin luz, pues al principio sólo eran dos aulas con servicio intermitente, hasta que ahora el apagón ya es generalizado.
“Por la tarde una cuadrilla de Servicios Públicos Primarios y hubo una solución parcial, es decir un arreglo en los medidores se levantaron las cuchillas, pero el daño persiste por lo pronto tenemos luz, pero pues en cualquier momento podemos tener nuevamente la falla ya que los daños en la subestación siguen ahí”, declaró la directora del plantel María Teresa Domínguez Hernández.
Alicia Jacqueline, madre de familia de un estudiante, relató desesperada que los niños deben de tomar clases afuera del plantel, debido a que la temperatura en el interior del salón es insoportable para los pequeños, quienes ya no quieren asistir debido a que sufren por las altas temperaturas.
“No tenemos luz en el jardín, ya hicimos el llamado tiempo atrás y no han venido a ayudarnos a resolver, los niños tienen mucho calor hay unos que ya no quieren venir porque por sudan mucho, no pueden trabajar bien y a otros lo sacan al patio para que puedan trabajar en tus actividades, pero pues no todos, estamos así desde noviembre más o menos, ya se han hecho oficios y se han entregado, pero no nos han hecho caso y queremos que nos ayuden”, dijo la madre de familia.
La directora del plantel destacó que el problema inició hace dos años, cuando la intermitencia de la luz se presentaba en solo dos aulas, en cada ocasión se buscó de manera particular resolver el problema, que en un principio fue cotizado en 40 mil pesos, cuyo monto es prácticamente imposible de cubrir para el plantel cuya población escolar es de apenas 76 alumnos y cuya aportación voluntaria es sólo de 60 pesos por estudiante.
“Tratamos de darle solución de manera particular a través de la Asociación de Padres de familia verdad en diferentes momentos se hizo alguna reparación menor, sin embargo, desde agosto, al iniciar el ciclo escolar una falla en dos de las aulas que se quedaban sin luz y nuevamente le dimos seguimiento a través de técnicos particulares”, dijo Domínguez Hernández.
La directora relató que al ver la magnitud del problema optaron por solicitar apoyo a las autoridades municipales, realizaron las gestiones necesarias, hicieron un diagnóstico y solamente quedó en un mero trámite, pues no se resolvió el problema.









