JOSÉ INÉS FIGUEROA VITELA
Hoy la mayoría de los presuntos, siguen entusiasmados con la idea de que podrán ser candidatos para la elección del año próximo. No está lejano el día en que, como dice el dicho, ya no querrán queso, sino salir de la ratonera.
Hace mucho se dice que el gobierno norteamericano juega en ambos bandos de la ley, en su afán por mantener el control dentro y fuera de su territorio.
En la memoria colectiva pervive la imagen de aquellos capos, tan perseguidos, que cuando fueron detenidos cruzaron sonrientes frente a la opinión pública nacional, y entonces se insistió: pertenecen y/o son protegidos de las autoridades del vecino país.
Por eso hoy se dice que todas las complicidades, trampas en que cayeron y voracidades propias, de los personajes públicos mexicanos para con los grupos delincuenciales, están más que documentadas por las autoridades de aquel lado de El Bravo.
Y por eso también, en el partido oficial al menos, la determinación manifiesta es que se revise a cabalidad el perfil de los aspirantes, para detectar cualquier desvío en su ejercicio público que vaya a resultarle en campaña, o cuando sea electo.
Habrá quien piense que la pérdida de la candidatura sea lo más grave que pueda pasarle, si le detectan esos “pecadillos” que políticamente se han vuelto “mortales”, aun con la esperanza de que “pasen por boba”.
No obstante, ya puestos en la condición profiláctica, lo más seguro es que, pasando el proceso, las investigaciones políticas se vuelvan jurisdiccionales, para sancionar a aquellos que, al amparo del oficio público, engordaron su ritmo de vida con dinero sucio.
Porque, otra vez, ese tipo de corrupción es la que sigue dando al traste con las buenas intenciones del movimiento de la Cuarta Transformación, por dar paso a mayores estadios de bienestar para todos. Las alianzas entre particulares, que rebotan en las instituciones en perjuicio de los ciudadanos, son la mayor calamidad social que aún no ha podido liquidarse.
Si un sector de la ciudad se queda sin el servicio de energía eléctrica por un largo tiempo y la explicación es de que los de la CFE no han pagado la cuota para que los dejen trabajar, los que se dibuja es una maraña de complicidades.
Si en los destinos turísticos en temporada se reportan altos índices de visitantes, pero estos se aparejaron a los cortes de los servicios, es porque quienes cobran los consumos no son las instituciones, mismas que hace mucho dejaron de invertir en ellos, porque en sus registros la demanda es mínima.
Las extorsiones, los desaparecidos, las injusticias son temas sin caducidad; quienes los cometieron, quienes los prohijaron, quienes no los evitaron, siempre estarán en la memoria de las víctimas y sus deudos, cuando es el caso.
El reclamo les acompañará por el resto de sus días. Por eso sacudirse de los políticos complicados con el delito es apenas un primer paso en la intención de saldar la deuda histórica y que hasta nuestros días el Movimiento de Regeneración Nacional aún tiene con los mexicanos y los tamaulipecos.
La justicia social que inició con la redistribución de la riqueza nacional hasta fijar plataformas de supervivencia mínimos para proyectos de vida dignos está dando su siguiente paso al combate a las injusticias y la liquidación del viejo sistema delincuencial.
Los flojos, los inescrupulosos, los gandallas que nacieron dentro o llegaron a la 4T abrazados a la idea de que el acceso al poder público es la ruta para el enriquecimiento fácil, hoy no tendrán acceso a las candidaturas.
Mañana, el reclamo público, la condena social y la cárcel les espera. De ellos el libro sagrado advierte: son como sepulcros blanqueados, relucientes por fuera, pero podridos y agusanados por dentro.
Hoy MORENA y PT cierran la pasarela por el IETAM de los partidos políticos para manifestar su intención de participar en la elección local del año entrante. El próximo día 13, se declara formalmente iniciado el proceso electoral.







