JOSÉ INÉS FIGUEROA VITELA
La honestidad da resultados. Lo dijo el Gobernador AMÉRICO VILLARRREAL ANAYA en su felicitación a la Presidenta CLAUDIA SHEINBAUM PARDO por la presentación de su Segundo Informe de Gobierno.
Quien inocentemente peca, inocentemente se condena, decía el confesor de mis mocedades. Hay quienes piensan que poniendo sus haberes mal habidos -valga la expresión- a nombre de terceros – “prestanombres” les llaman-, ya limpiaron sus culpas y conjuraron cualquier juicio, de los tantos construidos.
Otros hacen cuentas de lo que harán con los capitales acumulados, a placer, poniendo tierra y tiempo de por medio, como si la memoria pública fuera efímera y el largo brazo de la justicia tuviera fronteras antes de voltear la esquina.
El sometimiento, el hambre, la agresión y hasta la muerte, ondean como bandera los cuatro jinetes del Apocalipsis que salieron del arcón de los tesoros comunes, cuando se vencieron los sellos que los contenían.
Los señores del huerto, del Mictlán y la Cortadura, pasean el poder temporal, burlando a carcajadas, por sobre las penas provocadas, la devastación que anuncian, para cuando se hayan ido. No llegarán muy lejos.
Si hubieran escuchado y atendido el mensaje y la indicación de la Presidenta CLAUDIA SHEINBAUM PARDO pronunciado ayer, otro gallo ya nos estaría cantando.
“Tenemos la responsabilidad histórica de garantizar el camino de la honradez y de un gobierno que esté al servicio del pueblo”, dijo en el mensaje político central de su segundo informe. “Precisamente porque somos leales a esos principios podemos entregar buenas cuentas y garantizar un futuro de bienestar para todas y todos los mexicanos”.
Y los que no, no. Qué esperanzas de los ladronzuelos venidos a más que andan queriendo llenar la tripa de mal año en el poco tiempo que los sentaron frente al pastel.
“No olvidemos nunca -les machacó la Presidenta- que la autoridad política y moral se escribe todos los días. Por ello, y justamente por ello, insistimos en que solo con honestidad se dan verdaderamente resultados”.
Para quienes insisten en tomar el acceso al servicio público como una patente de corso, lo definió muy bien ayer la Presidenta SHEINBAUM: Cooperación no significa sometimiento. Amistad, no significa renunciar a nuestros principios.
“Mientras yo tenga el honor de servir como Presidenta de la República, defenderé con toda firmeza nuestra soberanía, nuestra dignidad y nuestra independencia”. Porque México es un país soberano -abundó-, y la soberanía no se negocia, no se entrega y no se comparte.
Hablaba de las relaciones internacionales, pero igual. aplica para cualquier célula política, geográfica y/o social.
“Que nadie se equivoque: aquí no hay divisiones, aquí no hay rompimientos; México no se somete ni se detiene”, rubricó, ya puesta en lo doméstico y la advertencia seguía siendo para quienes se extraviaron en el camino.
Ello no obsta, para que conste, la buena imagen y deferencias que, para el gobernante tamaulipeco, AMÉRICO VILLARREAL ANAYA y su pueblo, mantiene la lideresa política del país.
Consideraciones reflejadas en Los Hechos, las obras, los programas, puntualmente relacionados en la expresión anual presidencial.
Infraestructura que transforma y es palanca del desarrollo de los tamaulipecos; programas sociales que son plataformas de proyectos de vida dignos; conciencia de solidaridad con los más desprotegidos. Todo, con nombre y apellido.
“Honestidad y Resultados”, es el nombre de la gira que mañana inicia por todos los Estados de la República la Presidenta, para abundar en detalles sobre su informe presentado ayer en México Capital. Abre en Morelos y Durango; se sigue por Zacatecas, Aguascalientes y San Luis Potosí; continúa en Jalisco, Colima y Nayarit para atar el domingo en Nuevo León y Coahuila. A Tamaulipas viene enseguida, la semana entrante.






