JOSÉ INÉS FIGUEROA VITELA
Muchos comentarios causó la publicación del Gobernador AMÉRICO VILLARREAL ANAYA, es sus redes, de la foto en la que aparece con la y el diputado local KATALYNA MÉNDEZ CEPEDA y FRANCISCO HERNÁNDEZ, anunciando el gusto de saludarles y conocerles de proyectos para el bienestar de las y los tamaulipecos de sus distritos.
Hubo quien se acordó de publicaciones similares de tiempos pasados, en periodos parecidos, donde los “bien mencionados” luego aparecieron en papeletas bajo el sello morenista y resultaron electos de sus lugares de origen. Para el caso, hoy hablamos de Victoria y Tula.
En el dinamismo de la cosa política, gubernamental y electoral, ayer igual reivindicó presencia de actualidad y futuro el joven Secretario de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente del Estado, durante su comparecencia para la glosa del IV Informe de Gobierno ante los diputados federales. Quienes no quieren batallar para nombrarlo, pero que bien lo identifican, igual en los corrillos del poder, que en los medios y el barrial, le aplican cualquier cantidad de motes.
Que Beckeenbawer dicen unos y otros hablan del tal “black&- decker”. A quienes se le dificulte pronunciar o recordar su nombre -KARL HEINZ BECKER- igual puede “españolizarlo” y llamarle símplemente CARLOS ENRIQUE, agregándole “El Bueno”, si quiere diferenciarlo de algún homónimo “no tanto”.
Total que “el güerito” que anda en la boca de todas y todos en Victoria capital, salió más que bien librado durante su participación en la glosa del informe, respondiendo con amplitud todas las preguntas de los diputados y de los periodistas en la conferencia de prensa posterior.
Se dio el tiempo de saludar a todos de mano y beso -a las damas- y no solo se quedó un rato, terminados los compromisos; regresó a la sala de prensa y compartió un emparedado con “la raza periodiquera”.
La desenvoltura propia de su carácter -muy parecido al de su tío el bien recordado exgobernador GEÑO-, se complementó con el hecho de haber permanecido muy activo en la subsecretaría de la propia SEDUMA, hasta hace poco menos de dos meses en que recibió el nombramiento de titular.
No se puede medir con la misma regla a la flamante Secretaria de Salud, ADRIANA MARCELA HERNÁNDEZ CAMPOS, quien recibió el nombramiento al mismo tiempo, pero ella venía de un cargo secundario dentro de uno de los tantos hospitales de los servicios de salud del Estado, amén de la dimensión de la dependencia que asumió.
Ya sabe: hospitales, centros de salud, jurisdicciones sanitarias, abasto, personal, contratos, programas federales y atención regional, forman parte de una estructura particularmente compleja que transita al ritmo que permite el tiempo y el esfuerzo, en los tres meses que, en su caso, concedió la ley para la entrega-recepción.
Por eso se dice que también se miden, estos procesos, en la capacidad de distinguir circunstancias. Evidentemente, no todos los nombramientos recientes son iguales, ni todas las comparecencias producen el mismo resultado, menos aún, toda decisión legislativa implica necesariamente confrontación.
El Congreso local decidió posponer la comparecencia de la nueva secretaria de Salud, en eso de la glosa del IV Informe del gobernador, a partir de la iniciativa presentada por la Junta de Gobierno, impulsada por su Presidente, HUMBERTO PRIETO HERRERA.
El dato político es claro: 26 votos respaldaron el acuerdo y solo cuatro se pronunciaron en contra, pero más allá del marcador legislativo, el fondo del asunto tiene una sólida lógica administrativa irrefutable.
La titular de Salud apenas recibió el nombramiento hace unos días y sigue ocupada en el proceso transicional, pero además, la glosa parlamentaria no es un simple desfile burocrático, sino que consiste en revisar resultados, aclarar decisiones y ampliar información pública con sustento.
De ahí que el Congreso haya privilegiado el criterio sobre la rigidez del calendario. Cuando el respetable se muestra cansado, por las tantas veces que se privilegió el espectáculo político sobre la eficacia institucional, el acuerdo legislativo envía otra señal: La rendición de cuentas debe ser seria, completa y técnicamente sustentada.
Si una comparecencia improvisada genera ruido, una informada genera respuestas. De eso se trata ¿no?







