Elkin Tuexi
Laredo, TX. – Han pasado 31 años de la desaparición de Lynda Lee Bronaugh, ocurrida en la Ciudad de Laredo, cuyo caso continúa sin resolver ya que tampoco se sabe nada de sus familiares.
La última vez que alguien la vio, al menos con vida, fue el 8 de abril de 1991 saliendo de su departamento, para luego dirigirse hacia una camioneta negra pick up con un hombre desconocido al volante.
A partir de ese día nadie volvió a saber de ella, por lo que se cree pudo haber sido víctima de un crimen.
Las autoridades creen que los restos de Bronaugh pueden ser los de una mujer no identificada, cuyo cuerpo fue localizado el 2 de marzo de 1992 en Corpus Christi.
Sin embargo, los investigadores nunca pudieron localizar a sus parientes.
Lo anterior, debido a que vino de Filipinas y fue adoptada por una familia en esta ciudad, por lo que ante la ausencia de parientes biológicos nunca fue posible realizar una prueba de ADN.
Existe un retrato hablado de la mujer encontrada sin vida, la cual vestía un abrigo negro largo, un minivestido negro y un cinturón rojo.
Cerca de sus restos se descubrió una bota blanca hasta la rodilla con una cremallera en la parte trasera del zapato y un arete rojo en forma de hoja.
La ropa de la víctima es similar a los artículos que llevaba Bronaugh en el momento de su desaparición.
Tanto Bronaugh como la mujer no identificada tenían problemas en la rodilla izquierda.
La víctima presentaba síntomas de una enfermedad articular degenerativa con exostosis en el extremo izquierdo del peroné, lo que indicaba un posible traumatismo previo en la rodilla izquierda.
Desafortunadamente Lynda sigue clasificada como persona desaparecida, debido a la imposibilidad de las pruebas de ADN









