Distritos escolares temen que el dinero no sea suficiente para contratar agentes.
La respuesta de los legisladores texanos a la más grande masacre escolar en la historia de Texas es una ley que ordena tener personal armado en todas las escuelas.
El problema será cómo le harán los distritos escolares para encontrar y pagar los oficiales y además implementar nuevas medidas de seguridad. La Legislatura apenas aumentó el monto de dinero que dará a las escuelas por estudiante para tal fin.
Las escuelas recibirán $10 por estudiante para gastos de seguridad, 28 centavos más de lo que recibieron el año pasado. Además, cada escuela recibirá una asignación de $15,000.
Los distritos escolares pidieron bastante más recursos, que dicen son necesarios para cubrir el costo de blindar sus planteles y atacar las raíces de la violencia, como los problemas de salud mental.
Igualmente, decepcionados quedaron las familias de las víctimas de Uvalde, quienes rogaron a la Legislatura aprobar leyes de tenencia de armas más estrictas, ruegos que fueron rechazados.
Los administradores del Distrito Escolar de Dallas (DISD) dijeron a los dirigentes estatales que necesitan como mínimo $200 por estudiante para gastos de seguridad. Versiones anteriores del proyecto de ley estipulaban un monto de $100.
El pequeño monto asignado es frustrante, dicen los funcionarios escolares, considerando que el estado inició la sesión legislativa con un excedente de $33,000 millones.
Varias propuestas de ley para aumentar el salario de los profesores y el monto base que reciben las escuelas para educar a cada niño no llegaron a ningún lado al final de la sesión legislativa ordinaria.










