Recientemente, en El Salvador, decenas de personas se manifestaron exigiendo un alto a la violencia contra niñas y mujeres frente a la sede del Estado Mayor del Ejército. Las activistas portaban pancartas con mensajes como «Las niñas no se violan, no se matan» y «Exigimos no más violencia contra mujeres y niñas». Además, colocaron zapatos de niñas y mujeres, así como cruces, como símbolo de las víctimas de violencia de género en el país.
La protesta tuvo lugar tras un caso de violación de una menor de edad que conmocionó a la sociedad y que involucró a miembros del ejército. El incidente ocurrió en una playa, donde una niña de 13 años presuntamente fue violada por un sargento del ejército en presencia de otros cinco soldados, todos los cuales fueron detenidos e investigados.
Durante la manifestación, se leyó un comunicado que mencionaba otros casos recientes de violencia contra niñas, incluido el asesinato de una niña de 7 años en la comunidad La Campanera, en la periferia de San Salvador. Un hombre fue detenido en relación con este crimen.
Las activistas enfatizaron la necesidad de poner fin a la violencia contra niñas y mujeres en el país, incluso a manos de las fuerzas de seguridad, y llamaron a un alto a esta violencia.
Según el Observatorio de la Niñez y la Adolescencia, se registraron al menos 28 feminicidios en El Salvador entre enero de 2020 y septiembre de 2023, además de 5,203 casos de violencia sexual en 2022. Las protestas reflejan la creciente preocupación en la sociedad salvadoreña por la violencia de género y la necesidad de tomar medidas para abordar este problema.









