El Ejército de Israel ha negado su implicación en el ataque contra un hospital en la Franja de Gaza, donde murieron al menos 500 personas, y ha sostenido que la ausencia de un cráter coherente con sus municiones demuestra que no está detrás del incidente. El ataque ha sido atribuido por las autoridades palestinas y los gobiernos regionales a Israel.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han afirmado que el suceso fue causado por el impacto de un proyectil disparado por el grupo Yihad Islámica, y han proporcionado imágenes del aparcamiento del hospital y de cráteres de ataques israelíes anteriores. Han destacado que no se han encontrado signos visibles de cráteres o daños significativos en los edificios del hospital.
El Ejército de Israel también ha compartido un audio que, según ellos, recoge una conversación entre operativos de Hamás en la que se menciona que el proyectil fue lanzado por Yihad Islámica desde un cementerio detrás del hospital.
La disputa entre los bandos enfrentados se ha intensificado en medio de la escalada de violencia en la región, y se han hecho acusaciones de desinformación y engaño por ambas partes. Además, se ha registrado la cancelación de una cumbre en Jordania que iba a contar con la participación de los presidentes de Estados Unidos, Joe Biden; Egipto, Abdelfatá al Sisi; y la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, debido a este suceso.









