El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha expresado que no tenía otra opción que utilizar fondos previamente asignados para la construcción de nuevas secciones de una barrera fronteriza en Texas con el objetivo de frenar el flujo de migrantes en la región. Biden explicó que, cuando el Congreso aprueba legislación para construir cualquier tipo de infraestructura, ya sea un portaaviones o un muro, el gobierno está obligado a cumplir con ese mandato y financiarlo.
Estados Unidos ha anunciado medidas más estrictas para controlar la migración ilegal, incluido un acuerdo con Venezuela para deportar a ciudadanos de ese país. A pesar de esto, el secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, subrayó que la administración de Biden no ha cambiado su política en relación con el muro fronterizo con México, que se ampliará en áreas vulnerables a la migración ilegal.
Mayorkas enfatizó que no existe una nueva política gubernamental con respecto al muro fronterizo y que, para la administración Biden, una barrera no es la respuesta adecuada a los desafíos migratorios. Biden reiteró que los fondos para la construcción del muro habían sido asignados por el Congreso durante la administración anterior de Donald Trump y que legalmente no podía cambiar su destino.
La posición de la administración Biden respecto al muro fronterizo se mantiene sin cambios, a pesar de la controversia que rodea a este tema.









