El intenso calor que se registra en la ciudad ocasiona que los alimentos cocinados se echen a perder con rapidez, por lo que llamaron a tener precaución al comer en la vía pública
El calor disparó hasta 20% los casos de enfermedades diarreicas y gastrointestinales en la ciudad, con mayor incidencia en niños de 5 a 10 años y adultos mayores.
La Dirección de Salud Municipal atribuyó el aumento al consumo de alimentos en la vía pública y a la falta de higiene en su preparación en casa.
Los productos más vulnerables son cremas, quesos y derivados lácteos, salsas, pollo y pescado, que se descomponen con rapidez por las altas temperaturas.
El titular de la dependencia, Jesús González, confirmó el repunte y llamó a extremar precauciones.
“Ahorita estamos viendo muchos cuadros en niños y adultos con diarrea y algunos con vómito. Es hasta cierto punto natural por el calor, pero es importante recomendar el correcto manejo de los alimentos. Hay un incremento de hasta 20%, principalmente en menores de 5 a 10 años y adultos mayores”, señaló.
El funcionario pidió evitar, en lo posible, comer en la calle, lavar y cocinar adecuadamente los alimentos, refrigerarlos de inmediato y desecharlos si presentan mal olor, sabor o aspecto alterado.
También recomendó mantenerlos tapados para impedir el contacto con moscas. González advirtió que la temporada de calor apenas inicia, por lo que la hidratación es clave para prevenir deshidrataciones severas que deriven en hospitalización.









