Autoridades federales continúan investigando el móvil del incidente ocurrido durante la gala en Washington la noche del sábado
WASHINGTON.-El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, describió la terrible experiencia que vivió en la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca cuando se escucharon disparos, en el hotel Washington Hilton el sábado por la noche.
“No estaba preocupado. Entiendo la vida. Vivimos en un mundo loco. Es una profesión peligrosa”, aseguró. Habló con la corresponsal de CBS, Norah O’Donnell, en una entrevista que se emitió el domingo por la noche en el programa 60 Minutes.
Afirmó que desconoce si fue el blanco del hombre armado que irrumpió en la cena de corresponsales en Washington, y describió al sospechoso como “probablemente un tipo bastante enfermo”.
Sostuvo que no tiene confirmación sobre si el atacante buscaba directamente atentar contra él. “No lo sé”, respondió cuando fue consultado por O’Donnell. Del agresor comentó “me parece, según leí en un manifiesto, que se radicalizó; era cristiano, creyente, y luego se convirtió en anticristiano”. “Ha cambiado mucho, ha pasado por muchas cosas, a juzgar por lo que escribió”, indicó. También añadió: “Su hermano se quejó de él, y creo que lo denunció a la policía, y su hermana también se quejó. Su familia estaba muy preocupada”.
Las autoridades federales continúan investigando el móvil del incidente. De acuerdo con el Departamento de Justicia, el sospechoso —identificado por medios estadounidenses como Cole Tomas Allen, de 31 años— habría tenido como objetivo al presidente y miembros de la administración, dijo e fiscal general interino, Todd Blanche.
“Escuché un ruido y pensé que era una bandeja que se había caído. Pero era un arma. Algunas personas lo entendieron rápido, otras no. Miré a Melania y vi que ella lo comprendió enseguida”, explicó.
Trump relató que, pese a la insistencia del Servicio Secreto para evacuarlo, pidió tiempo para observar lo que sucedía. “Yo quería ver qué estaba pasando y no se lo puse fácil a los agentes. Les dije: ‘Esperen un minuto’”, confesó.
“Y para entonces empezamos a darnos cuenta de que tal vez era un problema grave, un problema diferente, uno grave, y distinto al ruido normal de un salón de baile”, añadió. La evacuación ocurrió en segundos y, según Trump, los agentes le ordenaron lanzarse al suelo a medio camino hacia la salida.
“Me pidieron que fuera al suelo, así que lo hice, igual que Melania. En cuanto vieron la amenaza, sacaron sus armas y lo neutralizaron en el acto”, remarcó. Trump confirmó que el atacante portaba una escopeta, una pistola y varios cuchillos. Subrayó que el sospechoso logró avanzar rápidamente hasta la zona de seguridad y que “su velocidad era increíble; parecía un borrón”.
El pistolero fue identificado el domingo por medios estadounidenses como un ingeniero mecánico de 31 años oriundo de California. Trump publicó una foto del sospechoso esposado, boca abajo sobre un piso alfombrado.
El hombre de pelo castaño y bigote fue presentado por varios medios estadounidenses como un residente de Torrance, un suburbio del suroeste de Los Ángeles, California.









