El anuncio de Irán representa una desescalada en la guerra en Medio Oriente y a su vez un alivio para los países que resintieron el aumento en los precios de los combustibles
TEHERÁN. – La reapertura “total” del Estrecho de Ormuz, anunciada por Irán, no solo muestra una desescalada en la guerra en Medio Oriente, también representa un alivio para los países que resintieron el aumento en los precios de la energía.
El anuncio generó una reacción inmediata en los mercados y el petróleo registró una caída importante en su precio, tras semanas en las que el barril de crudo rondó los 100 dólares.
Con corte a las 9:00 horas, el precio del barril WTI cae 13.52 por ciento a los 81.89 dólares, mientras que el precio del barril Brent se desploma 12.73 por ciento a los 86.74 dólares. A la par, el dólar perdió terreno frente a las principales divisas.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro cayeron, con el bono de referencia a 10 años bajando ocho puntos básicos hasta el 4.23 por ciento.
MERCADOS REACCIONAN CON ENTUSIASMO A REAPERTURA
Las bolsas subieron tras el anuncio de Irán sobre la apertura total del Estrecho de Ormuz al tráfico comercial, lo que llevó a los operadores a asumir mayores riesgos después de un periodo de alta volatilidad.
Los futuros del S&P 500 subieron 0.9 por ciento después de que el índice alcanzó máximos históricos consecutivos.
El indicador se encamina a su tercera semana seguida con ganancias superiores al 3 por ciento, en medio de señales de que Estados Unidos e Irán buscan reducir la tensión en su conflicto, el cual impactó a los mercados energéticos.









