Estados y productores reclaman que trasvases dejan sin líquido al campo y a la población, mientras la Federación busca cumplir el Tratado de 1944
Ciudad Victoria, Tamps.-La falta de agua ha detonado una escalada de conflictos entre estados, productores agrícolas y el gobierno federal, en medio de la sequía y el compromiso internacional de pagar a Estados Unidos el recurso establecido en el Tratado de Aguas de 1944.
En una reunión entre la Conagua y la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA), los reclamos se centraron en los trasvases desde la Cuenca del río Bravo y del río San Juan, que han dejado en niveles críticos a presas internacionales como El Falcón y La Amistad, con apenas 6 y 10 por ciento de llenado.
El Gobierno de Tamaulipas declaró en alerta roja a sus 10 municipios fronterizos con Texas por riesgo de abasto humano, mientras productores agrícolas exigieron transparencia en el manejo del agua y denunciaron que las decisiones se toman sin informarles cuánto, cómo y bajo qué criterios se entrega el líquido a Estados Unidos.
“Los pagos de agua no deben hacerse a costa de dejar al campo seco ni a las familias sin servicio en sus casas”, señalaron representantes del agro tamaulipeco.
La presa El Cuchillo, en Nuevo León, también está bajo presión: ha sido desfogada dos veces este año para abonar al adeudo, aunque se ubica en la Cuenca del río San Juan, que no forma parte del tratado.
Su eventual uso ha generado tensiones con el Gobierno de Samuel García y con la propia población metropolitana de Monterrey, que depende de ella para consumo humano.
Raúl Quiroga, secretario de Recursos Hidráulicos de Tamaulipas, aclara que la situación es insostenible: “Ya no se pueden hacer más transferencias a Estados Unidos sin poner en riesgo el abasto de la frontera, donde vive más del 50 por ciento de la población tamaulipeca”.
La Presidencia de Claudia Sheinbaum enfrenta la disyuntiva de atender la demanda urgente de agricultores y habitantes de la frontera o garantizar el cumplimiento del tratado con Washington antes del 24 de octubre, cuando se vencerá la entrega pendiente.
Mientras tanto los productores advirtieron que sin agua no solo se pone en riesgo la economía agrícola, sino también la primera necesidad humana: el derecho al acceso al agua potable.









