El área de Roma, Texas se volvió prioridad para el ejército del país en donde vehículos de infantería e incluso helicópteros Blackhawk patrullan esa área
ROMA, TX. – De pie sobre una ribera alta del río Bravo, el teniente coronel del ejército estadunidense Ray Richards señala un tramo del río que, hasta hace poco, era uno de los puntos con más cruces ilegales desde México.
Pero en una tarde reciente, la zona está tranquila. Soldados estadunidenses se reúnen en un puesto de vigilancia fronteriza en Roma, Texas, donde un vehículo de infantería con redes de camuflaje está estacionado entre casas.
Un helicóptero Blackhawk deja soldados en una isla del río, mientras agentes de la Patrulla Fronteriza pasan a toda velocidad en lanchas impulsadas por ventiladores.
En cualquier momento, habría varias balsas llenas de gente intentando llegar a este lado”, comentó Richards sobre el área antes de que las fuerzas estadunidenses la convirtieran en prioridad el año pasado.
El ejército de Estados Unidos invitó a reporteros al valle del Río Grande mientras desplegaba cientos de soldados más en la región este mes, al reasignar a algunos de los miles de efectivos que ya prestan servicio en la frontera de 2 mil millas.
Funcionarios estadunidenses indicaron que el aumento de tropas es por indicios de mayor actividad de cárteles de la droga y ha ido acompañado de mayor cooperación del Ejército mexicano.
Pero algunos expertos han puesto en duda la necesidad de una presencia militar tan grande. Sugieren que se trata menos de una estrategia eficaz y más de teatro político.
Las restricciones al asilo y la caída de los cruces Los cruces ilegales se han desplomado en gran medida debido a restricciones al asilo que comenzaron antes de que Trump regresara a la Casa Blanca.
Mientras tanto, un gran porcentaje del fentanilo, la cocaína y la heroína incautados a lo largo de la frontera se estaba introduciendo de contrabando en autos y camiones que pasaban por los puntos de control, no por las zonas intermedias.
En 2021, Roma se convirtió en un centro de cruces ilegales cuando miles de familias y niños no acompañados llegaban cada día para solicitar asilo.
Los cruces fronterizos cayeron con fuerza después de que el presidente Joe Biden introdujo severas restricciones al asilo en 2024 y bajaron aún más después de que Trump suspendiera el asilo en la frontera.









