Una resolución judicial federal dio por terminada la huelga en la planta Caterpillar del parque industrial Oradel, tras casi tres años de paro, y la empresa ya retiró las banderas rojinegras de sus accesos para iniciar el proceso de reincorporación del personal.
La sentencia, emitida el pasado 11 de mayo, favoreció a la empresa y fue en contra del Sindicato Nacional Independiente de Trabajadores de la Industria y de Servicios (SNITIS), tras un proceso laboral que duró dos años y ocho meses.
Desde el 19 de mayo, la compañía comenzó a citar a los trabajadores para informarles sobre el fin del conflicto y darles instrucciones para su regreso a las líneas de producción. La empresa advirtió que todos los operarios conservan sus derechos laborales, incluida la antigüedad, pero los perderán si no se presentan en la planta.
De manera extraoficial, empleados confirmaron que fueron convocados el jueves pasado en turnos matutino y vespertino para recibir la información.
“La información se está dando únicamente de manera personal a los trabajadores. Sí se están convocando y deben de atender el llamado si quieren conservar sus derechos laborales como la antigüedad. Todos se deben presentar y conocer el proceso a seguir para el posible regreso a empleo”, mencionó Catalina Castañeda, empleada de la empresa.
La huelga estalló en 2022 por demandas de aumento salarial, prestaciones iguales o superiores a las de trabajadores de Caterpillar Finsa y la reinstalación de personal presuntamente despedido de forma arbitraria.









