Tras la orden de la Suprema Corte de Texas de eliminar el uso obligado de los cubre-bocas en las escuelas de UISD, las autoridades educativas recomendaron a los padres de familia a que sus hijos sigan usando esa protección facial como parte de los demás protocolos sanitarios que se han implementado en sus planteles, a fin de seguir reduciendo el número de contagios de COVID.
Amparo Lanese, directora de Comunicaciones y Relaciones Públicas de este distrito escolar reconoció en una conferencia de prensa que persiste el temor que se registre un contagio masivo del virus, como consecuencia de este nuevo mandato judicial emitido el martes en la capital del Estado.
Indicó que ante esta situación no se pueden exigir las mascarillas a estudiantes, empleados o visitantes que ingresen a sus campus, pero sí lo están recomendando, pues aseguró que ya se ha comprobado que protege y ayuda evitar las infecciones por el virus.
Dijo que hace poco el distrito tenía poco más de 100 casos positivos en sus escuelas y con el cubre-bocas se redujo esa cifra a 40 o 50, lo que indica que ayuda a establecer un control sanitario, junto con los demás protocolos de higiene que se han puesto en práctica tanto dentro como fuera de las aulas, por orden del Centro de Control de Enfermedades.
Lanese agregó que, sin embargo, no se pierde la fe ni las esperanzas de que no se van a incrementar los casos, para lo cual los padres de familia deberán recomendar a que sus hijos, voluntariamente, usen las mascarillas en todo momento y más cuando acuden a clases.









