Tras días caóticos y retrasos en la exportación, suspenden por tiempo indefinido Aviso de Cruce (AVC) cuyo modelo es nuevo para la modulación en exportación de mercancías
La aduana suspendió por tiempo indefinido el nuevo sistema de modulación AVC en el Puente III “Del Comercio Mundial” y regresó al Documento de Operación para Despacho Aduanero (DODA), luego de que el proyecto causara retrasos importantes en la exportación de mercancías y dejara sin filas al cruce internacional por al menos una semana.
Después de días caóticos, la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) dio marcha atrás al Aviso de Cruce (AVC) para la modulación en Nuevo Laredo.
De acuerdo con el reporte de los propios usuarios del puente, se trató de un sistema implementado sin contar con el equipo, el sistema y la preparación necesaria, lo que complicó durante días la exportación hacia Estados Unidos.
Tras meses de fallas y caídas en el sistema de la aduana mexicana, la ANAM apostó por el AVC bajo la promesa de agilizar la exportación. Sin embargo, resultó todo lo contrario, ya que no funcionó y provocó retrasos en el paso de mercancías.
La Asociación de Agentes Aduanales de Nuevo Laredo informó que, debido a los errores en la generación del AVC, la ANAM autorizó presentar únicamente el formato DODA para la modulación de embarques.
La medida busca evitar mayores afectaciones al comercio internacional y permitirá agilizar nuevamente el flujo de tráileres con mercancías por el Puente III. De acuerdo con la propia Asociación, el sistema AVC queda suspendido por tiempo indefinido y, una vez que se autorice su aplicación, el anuncio se realizará con anticipación para que todos los involucrados en el comercio exterior se preparen y se evite el caos registrado en los últimos días.
Para agentes aduanales y transportistas, el comunicado representa un avance tras jornadas complicadas para los operadores de tráiler, quienes fueron los más afectados por las fallas del nuevo sistema.
Son precisamente los operadores Transfer y B1 quienes confirmaron que la aduana se atrevió a aplicar un sistema para el que ni siquiera ella misma estaba preparada.
Señalaron que se pedía actualización de gafetes cuando ni siquiera había plásticos para su impresión, lo que generó el caos que impactó durante una semana los ingresos de operadores y empresas que dependen del comercio internacional.









