Aunque el presidente de Estados Unidos Donald Trump, ha dicho que no le interesa renovar el tratado, solo tiene la facultad para establecer revisiones anuales, declaró el congresista Henry Cuéllar
WASHINGTON, D.C. – El congreso de nuestro país tiene la última palabra para finalizar el T-MEC y la gente del sur de Texas y comunidades como la nuestra en todo el país saben que habrá continuidad.
El presidente Donald Trump solo tiene facultad de establecer revisiones anuales, declaró el Congresista Federal Henry Cuéllar.
Hace seis años, Estados Unidos, México y Canadá pusieron en marcha un acuerdo comercial que ha beneficiado a los trabajadores, agricultores y fabricantes estadounidenses.
Hoy, la Administración no renovó el T-MEC, lo que pone en marcha un período de una década de revisiones anuales y años de incertidumbre sobre las reglas que rigen casi dos billones de dólares en comercio entre los países de América del Norte.
El acuerdo comercial no expira hoy. Sin embargo, Estados Unidos, México y Canadá iniciarán renegociaciones anuales. Si no logramos llegar a un acuerdo, el T-MEC terminará el 1 de julio de 2036, dijo el Congresista Cuellar.
Si este acuerdo comercial llega a su fin, se estima que los hogares enfrentarían un aumento de impuestos de aproximadamente $300 al año y que el país perdería alrededor de 95,000 empleos.
Nuestro distrito sentiría ese impacto primero, dijo. Laredo es el puerto terrestre de entrada más activo de Estados Unidos, y cuando las reglas que rigen el comercio transfronterizo se ponen en duda, son los transportistas, los agentes aduanales, los trabajadores de almacenes y los productores del sur de Texas quienes cargan con el peso de esa incertidumbre.
Las cadenas de suministro se construyen con décadas de planeación, no con decisiones que cambian año tras año. La respuesta no es alejarnos de este acuerdo, sino fortalecerlo.
“Apoyo una negociación trilateral de buena fe que mantenga a los tres socios en la mesa, preserve los mecanismos de cumplimiento que han protegido a los trabajadores estadounidenses y modernice el acuerdo para responder a los desafíos actuales”, dijo el Congresista Cuellar.
“Exhorto a la Administración a trabajar de lamano con el Congreso, nuestros socios de la industria y los trabajadores durante todo este proceso, y a negociar de una manera que fortalezca este acuerdo en lugar de debilitarlo. El Congreso tiene la última palabra sobre la terminación del acuerdo. La gente del sur de Texas, y comunidades como la nuestra en todo el país, cuentan con ello.”









