El Sindicato Nacional de Electrónica Samsung (NSEU), que representa a más de 28 mil trabajadores de Samsung Electronics en Corea del Sur, ha anunciado su primera huelga en la historia de la compañía. Esta huelga, prevista para el 7 de junio, surge debido a la falta de acuerdo en las negociaciones salariales que comenzaron en enero entre los empleados y la dirección.
El sindicato, que constituye más de una quinta parte de la fuerza laboral total de Samsung Electronics, decidió tomar esta medida después de varios intentos fallidos de resolver el asunto a través del diálogo. Los dirigentes sindicales, durante una conferencia de prensa transmitida en vivo, manifestaron su descontento con la pancarta que decía: «No podemos tolerar más la represión laboral, la represión sindical». La huelga será un día de paro total de actividades, marcando un hecho sin precedentes en el principal fabricante de chips de memoria del mundo.
La decisión del sindicato se produce en respuesta a un aumento salarial del 5.1% ofrecido por la empresa, el cual consideraron insuficiente. Además, demandan un día adicional de vacaciones anuales y bonificaciones transparentes basadas en el desempeño. Ante la falta de un plan de compromiso por parte de Samsung en las negociaciones más recientes, el sindicato expresó su frustración y determinación para llevar adelante la huelga.
La acción sindical afectará todas las instalaciones de Samsung en Corea del Sur, y aunque NSEU es el mayor de los cinco sindicatos dentro de la compañía, no está claro si los sindicatos más pequeños se unirán a la huelga. La coalición de sindicatos afiliados a Samsung, incluyendo otro sindicato de Samsung Electronics, cuestionó la intención detrás del plan de huelga y decidió no unirse a la medida, sugiriendo que parece ser un esfuerzo por unirse a un sindicato más combativo en lugar de mejorar las condiciones laborales.
Este anuncio llega en un momento delicado para Samsung, que enfrenta desafíos en su unidad de semiconductores y otros sectores. La semana pasada, Samsung reemplazó al jefe de esta unidad en un intento de abordar lo que denominan una «crisis» en la industria de chips. Además, la afiliación sindical ha aumentado significativamente desde que Samsung Electronics se comprometió en 2020 a cesar las prácticas de desaliento del trabajo organizado, reflejando una creciente frustración entre los trabajadores.
Los analistas indican que esta situación es un reflejo de la caída en la competitividad de Samsung en áreas como los chips de memoria de gran ancho de banda (HBM) y los problemas legales que enfrenta la compañía. La respuesta de la empresa y el desarrollo de esta huelga serán cruciales para el futuro de las relaciones laborales en uno de los mayores fabricantes de tecnología del mundo.









