Ante el pronóstico de una creciente en la corriente del Río Bravo prevista para el próximo viernes 17 de julio, la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Nuevo Laredo mantiene activo su protocolo preventivo de monitoreo, operación y supervisión, con el objetivo de garantizar la continuidad del proceso de potabilización y distribución de agua en la ciudad.
De acuerdo con información emitida por Protección Civil, el incremento en el nivel del Río Bravo comenzará a percibirse desde el jueves 16 de julio, mientras que para el viernes 17 se espera que alcance su nivel máximo.
Se estima que el río registre una escala de hasta 3.3 metros y un gasto aproximado de 482 metros cúbicos por segundo, condiciones similares a las presentadas durante el pasado mes de junio; sin embargo, estos niveles podrían modificarse de acuerdo con el comportamiento del clima.









