LAREDO, TX. – El gobierno de Estados Unidos intensificó su ofensiva contra el llamado “turismo de nacimiento” y anunció la revocación de más de 600 visas de ciudadanos extranjeros en el primer mes de operaciones de un nuevo grupo de trabajo creado para combatir esta práctica.
El secretario de Estado, Marco Rubio, confirmó la medida y señaló que el Departamento de Estado estableció la Fuerza de Tarea para la Prevención del Turismo de Nacimiento, cuyo objetivo es identificar casos en los que extranjeros utilizan el sistema de visas para viajar a Estados Unidos con el propósito principal de dar a luz y obtener la ciudadanía estadounidense para sus hijos.
Según el Departamento de Estado, el grupo revisa las actividades y los historiales de viaje de titulares de visas en todo el mundo y utiliza información de distintas agencias federales para detectar posibles casos de turismo de nacimiento, revocar visas y desmantelar las redes que presuntamente se benefician de esta actividad.
Rubio acusó a algunas de estas organizaciones de operar como redes comerciales que instruyen a extranjeros sobre cómo responder durante las entrevistas consulares, organizan viajes y alojamiento y, en algunos casos, presuntamente falsifican documentos para ocultar el verdadero propósito del viaje.
“La ciudadanía estadounidense no está en venta”, sostuvo Rubio al anunciar la nueva ofensiva.
El funcionario aseguró que el gobierno utilizará todas las herramientas disponibles para combatir las redes que, según las autoridades, explotan las leyes migratorias y el sistema de visas de Estados Unidos.
La medida ocurre en medio del debate sobre la ciudadanía por nacimiento La ofensiva contra el turismo de nacimiento se produce en un momento de intenso debate sobre la ciudadanía por derecho de nacimiento en Estados Unidos.
El presidente Donald Trump firmó en enero de 2025 una orden ejecutiva que buscaba limitar la ciudadanía automática para algunos niños nacidos en territorio estadounidense cuyos padres se encontraban sin estatus migratorio legal o bajo determinados tipos de visas temporales.
La medida fue impugnada en los tribunales. Sin embargo, la actual ofensiva del Departamento de Estado contra el turismo de nacimiento no equivale a retirar la ciudadanía a los niños que ya nacieron en Estados Unidos.
La estrategia anunciada se concentra en las visas, el ingreso al país y los posibles fraudes relacionados con los viajes realizados con el propósito de dar a luz.
El Departamento de Estado sostiene que una visa de visitante no debe utilizarse cuando el propósito principal del viaje es dar a luz en territorio estadounidense para que el recién nacido obtenga la ciudadanía.
Las autoridades también han señalado casos en los que solicitantes presuntamente ocultaron el verdadero motivo de sus viajes o utilizaron información falsa para obtener sus visas.
RUBIO, EN EL CENTRO DE LA POLÉMICA
La posición de Rubio ha generado especial atención debido a su propia historia familiar. El secretario de Estado nació en Miami en 1971, hijo de inmigrantes cubanos que posteriormente se naturalizaron ciudadanos estadounidenses.
Su papel en la política de la administración Trump lo coloca ahora al frente de una estrategia destinada a combatir lo que el gobierno considera un abuso del sistema migratorio y de las leyes de ciudadanía.
La nueva campaña representa otro frente dentro de la política migratoria de la administración Trump, que busca endurecer los controles sobre quienes ingresan a Estados Unidos y perseguir a las organizaciones que, según las autoridades, facilitan el uso fraudulento del sistema de visas.
El Departamento de Estado afirmó que la fuerza de tarea continuará trabajando a nivel internacional para identificar nuevos casos y desmantelar las redes dedicadas al llamado “turismo de nacimiento”.









