La diócesis de Nuevo Laredo ha fijado su postura respecto a la creciente adopción de tradiciones ajenas a la fe católica, es decir el día de Halloween, cómo lo festejan en Estados Unidos.
El obispo de Nuevo Laredo, Monseñor Luis Carlos Lerma Martínez, indicó a la comunidad feligrés para reflexionar sobre los orígenes y las implicaciones de celebrar el Halloween, instando en su lugar a rescatar el verdadero sentido del camino cristiano.
Durante su intervención, dijo que la festividad del Halloween carece por completo de fundamentos o valores compatibles con la doctrina religiosa, por lo que recordó a los creyentes la importancia de volcar la atención hacia las solemnidades propias de la Iglesia, las cuales fortalecen el espíritu de la comunidad.
“Pues, digo, eso no tiene nada de cristiano, ¿verdad? Yo invitaría más bien a festejar el Día de todos los Santos, que es el modo en que Dios, por medio de Jesucristo nuestro Señor, nos hace a todos hijos de Dios y nos invita al camino de la santidad”, expresó Monseñor Lerma Martínez.
Explicó que a menudo se presentan bajo una apariencia inofensiva o como simples actividades recreativas para los más jóvenes, lo que dificulta que la ciudadanía perciba el trasfondo que conllevan.
Según explicó el líder religioso, la aceptación paulatina de estas prácticas puede desviar a las familias de los valores evangélicos, por lo que, para la postura eclesiástica, la participación en dichas actividades trasciende el mero entretenimiento infantil.
“Empiezan esas tradiciones, pues, así como en forma de juego, como muy inocente, como, como naturalito, pero pues finalmente le estamos siguiendo el juego al enemigo con esas, cosas que no son cristianas”, comentó.
Monseñor Lerma Martínez reconoció la realidad sociocultural de la región, donde el arraigo de estas festividades es fuerte y complejo de erradicar por completo.








