Transportistas en Nuevo Laredo señalan que el flujo de carga podría normalizarse gradualmente, aunque las rutas congeladas representan un desafío extra.
El flujo de carga en Nuevo Laredo atraviesa una contracción del 50%, provocada por el impacto de la cuesta de enero, el periodo vacacional de fin de año y las nevadas que afectan gran parte de Texas y otras regiones como Chicago.
Según la Asociación de Transportistas de Carga (ATC), este fenómeno es habitual en el inicio de cada año, pero en esta ocasión, las tormentas invernales han agravado la situación, dejando carreteras bloqueadas y mercancías rezagadas.
“Estamos acostumbrados a estas condiciones. Aunque disminuye el movimiento por el periodo vacacional y el duro invierno, lo solventamos conforme el flujo se restablece”, comentó Rubén Matías González, encargado de patio de una empresa afiliada a la ATC.
La recuperación del transporte se espera a lo largo del mes, aunque el rezago por nevadas podría extenderse más allá de enero.
Pese a los desafíos, transportistas confían en que la logística fronteriza sabrá adaptarse para minimizar las afectaciones.










