Con 80 horas de entrenamiento, una licencia estatal y un permiso escrito de la escuela bastan para que un maestro porte un arma de fuego
ELKIN TUEXI
De mil 200 escuelas públicas de Texas solo 84 confían su seguridad en maestros que han sido entrenados como alguaciles, y que por esta razón portan armas de fuego.
Una ley local aprobada hace una década busca facilitar este apoyo, y al no haber mayor acogida el gobierno republicado estatal ha buscado promover que más colegios implementen esta medida.
“Texas no requiere que las personas tengan un permiso para portar armas en público, sin embargo, la ley federal aún se aplica en Texas.
La única distinción entre Texas y los demás estados del país, es que los maestros pueden convertirse en comisarios”, declaró Allison Anderman, directora de política local.
Una ley que según la comisión del estado es preventiva, cita que “El único propósito de un alguacil escolar es prevenir el acto de asesinato o lesiones corporales graves en las instalaciones de la escuela”.
La norma establece que el alguacil debe ser empleado de la escuela, poseer una licencia para porte de armas del estado, pasar una prueba sicológica y tomar un curso de 80 horas de preparación.
La regulación es considerada insuficiente por otras organizaciones, quienes destacan otros riesgos cuando hay presencia de armas de fuego.
“Personas que cometen violencia doméstica a menudo no se les diagnostica una enfermedad mental, y ha habido tiroteos fuera de la escuela que involucran violencia doméstica.
No creo que ningún tipo de verificación asegure que una persona que sea peligrosa no lleve un arma al salón de clases”, agregó Anderman.
En lo transcurrido de 2022 se han registrado 42 tiroteos en Texas, y desde 2013 a cuenta de armas de fuego 12 mil 796 personas han perdido la vida, 973 de ellas menores.










