JOSÉ INÉS FIGUEROA VITELA
Sin brincarse al final, espere a leerlo todo. Esa era más o menos la instrucción de los exámenes psicométricos de antaño.
“Quien no está conmigo, está contra mí”, reza una frase que, a la inversa, válidamente, se leería como “quien está contra mí, no está conmigo”.
El olvido del origen está de moda, alimentando por quien anda buscando aglutinar a quienes les pusieron piedras en el camino, a cambio de sacrificar a quienes anduvieron a favor de los mayores, para conquistar el estatus de que que luego disfrutaron… y lo siguen haciendo.
En estos tiempos de definiciones, en la antesala transicional doméstica, aparecería amagante el fantasma de cuando el PRI se alió con sus antagónicos históricos del PAN, dándole la espalda a los liderazgos y ciudadanos que le mantuvieron casi un siglo en el poder.
A La Chingada se los llevó con él el PEJE; allá los mandamos todos. El innombrable -expresidente SALINAS DE GORTARI-, guardados los tiempos y espacios, en el aquí y ahora sentenciaría: “¡no se hagan bolas!”, a los tantos y tantos dichos que flotan en el ambiente, huérfanos de Los Hechos.
La danza de los nombres muy conocidos, los medio-conocidos y hasta los desconocidos, de cara a la elección doméstica del 27, resulta venturosa para los mercaderes de espejitos, pero solo para ellos.
A estas alturas “del partido”, en el peor de los casos, solo quedan dos nombres en la puja por las candidaturas a las Presidencias Municipales del partido oficial para cada plaza, dentro del escaparate cupular.
Son las que eventualmente podrían incidir en el destino del resto de las elecciones, locales y federales, pero que, sin detrimento de ello, igual dominan las aspiraciones en el imaginario colectivo.
Las más de las veces, la gente piensa, que las candidaturas legislativas, son “premios de consolación”, o instrumentos despresurizadores, de los procesos electorales internos para el partido en el poder; así lo enseñó la tradición y no hay indicios de cosa distinta.
Aunque a los inminentes padres conscriptos en su tiempo será a quienes toque explicar y justificar el pasado, que hoy es presente, dentro del oficio público, con toda la carga intelectual y moral que conlleva. Y sí, sí son las cuestiones de género las que prolongan aún las definiciones finales en el primer círculo sobre las municipalidades ulteriores.
En Nuevo Laredo, aparece como perfilada candidata de MORENA a la alcaldía, la Secretaria de Desarrollo Económico del Estado NINFA CANTÚ DEÁNDAR; si al primer puerto fronterizo le tocara varón, en la tómbola de la paridad, allá hace punta el diputado local CHEKO OJEDA CASTILLO.
Igual, en Reynosa, que aparece como complemento a aquel, hasta hace poco se seguía diciendo que, si tocara mujer, la candidata morenista sería MAGALY DEÁNDAR ROBINSON y en el caso de un hombre, el diputado Presidente del Congreso Local, HUMBERTO ARMANDO PRIETO HERRERA no tiene adversario enfrente.
En los lugares donde el partido tiene perfilada la reelección de las personas que actualmente titulan los cabildos, obviamente, el tema de género está superado.
Es el caso de ALBERTO GRANADOS FAVILA en Matamoros, MÓNICA VILLARREAL ANAYA en Tampico, ERASMO GONZÁLEZ ROBLEDO en Madero, hablando de los municipios de mayor concentración urbana.
Sería el caso también de El Mante, con la actual alcaldesa MARTHA PATRICIA “Paty” CHÍO DE LA GARZA, entre otros de menor calado.
En Victoria capital, las dudas de género se reparten entre el Secretario del Trabajo estatal LUIS GERARDO ILLOLDI y la diputada local KATALYNA MÉNDEZ CEPEDA, en los mentideros más cerrados del peje-partido tamaulipeco.
Todos ellos son quienes llevarían el bono electoral de la 4T, que en todas las mediciones sigue apareciendo como el factor dominante dentro de la prospectiva electoral, hacia junio del año entrante.
¿Qué qué? Que van a ganar, hagan o no hagan campaña, les peguen como les peguen los adversarios, sálgase quien se salga del rebaño, brinque quien brinque las trancas.
No será tan a rajatabla la premisa, pero serán esfuerzos mínimos los que se necesiten para confirmarla. Igual hay amenazas acosantes en cada plaza sobre las que seguiremos abundando. Con todo y la perversidad en contra.







