José Inés Figueroa Vitela
“Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de los Estados Unidos”, reza una vieja expresión, condenando las “malas influencias”. Para bien, o para mal, millones de aquí están allá, y cada vez más de allá, están acá.
Ya sabe: los paisanos van en busca de trabajo, mejores ingresos y condiciones de vida a “cruzar el charco” como Dios les da a entender.
Y los de allá, en lo que se ha dado en llamar la “gentrificación” en algunos sectores de las grandes concentraciones urbanas y lugares emblemáticos de nuestro país, están migrando con el “Home Office” o trabajo a distancia, a vivir como reyes gastando pesos en México y ganando dólares en su lugar de origen y empleo.
En la paradoja, muchas transnacionales se están llevando a genios, inteligentes y esforzados profesionistas mexicanos a cualquier lugar del mundo, manteniéndoles sus sueldos en pesos, pero esa es otra historia.
El hecho de que estamos “bien entrelazados” con “los gringos””, que en general son buenas personas, con las contadas excepciones que desde las instituciones no entienden de razones cuando de acosar a “la raza” se trata.
Tal introducción se complementa con otra realidad absoluta: en la frontera es común que las madres parturientas se vayan a dar a luz “al otro lado”, con lo que aseguran de menos educación, atención institucional y un empleo legal justamente remunerado.
Ahí van de todos los estratos sociales; tierra adentro, no pocos, entre quien tienen las posibilidades económicas hacen lo mismo, con similares motivaciones o por simple snobismo.
Sale el tema a colación, por las recientes reformas electorales, sobre las que algunos, desde la opinión pública, consideraron la eventualidad de legislar contra la asunción a cargos de elección popular de personas con doble nacionalidad.
La constitución no sólo les permite participar, como ciudadanos mexicanos, que al fin son, sino que incluso, para algunos cargos, la puerta está abierta a extranjeros, todos, siempre que haya optado por la nacionalidad mexicana, al contender y ejercer el cargo.
Mientras la Carta Magna permita la doble nacionalidad y la nacionalidad mexicana para los hijos de padres mexicanos, donde quiera que nazcan, pues no se les puede negar el derecho, también constitucional, a votar y ser votados.
Así respondió a pregunta expresa de los reporteros, durante la última conferencia La Mañanera Legislativa, a inicios de semana, el Diputado Presidente del Congreso Local, HUMBERTO PRIETO HERRERA, haciendo votos porque, quienes se encuentren en esa condición, no olviden que los cargos que ejercen se lo deben a los ciudadanos mexicanos y es a ellos a quienes deben servir y rendir cuentas.
Cosa que no siempre en el pasado se cumplió. Si lo sabremos los tamaulipecos que vimos cómo el exgobernador prófugo saqueó al Estado y se fue a esconder a Texas, bajo el amparo de las autoridades norteamericanas que se han negado a ejecutar las órdenes de aprehensión internacional libradas en su contra, hace mucho en manos de la Interpol. Con su PAN se la seguirán comiendo.
En Victoria capital, el Gobernador AMÉRICO VILLARREAL ANAYA personalmente dio seguimiento a los trabajos de reparación y rescate del cuerpo de un trabajador, de la construcción de la segunda línea del acueducto, a raíz de la fractura de un tubo de la primera línea en el frente de obra.
Entrada la tarde del martes, el cuerpo fue recuperado e iniciaron las obras de reparación; ayer se cumplían dos días sin inyectar líquido de la presa -lo de manantial y pozos es insuficiente con todo y las lluvias recientes- a la red citadina de la capital, pero los trabajos se intensificaron para restablecer el suministro lo antes posible, Por su lado, el alcalde LALO GATTÁS se subió a las pipas y anduvo acompañando el recorrido de reparto en populosos sectores, agradeciendo que también el Gobernador AMÉRICO dispuso de pipas del estado en esas tareas.
Nadie sabe cuánto vale el agua, hasta que la ve perdida. A ver si de esta mala experiencia quienes escamotean el pago de sus consumos se ponen al corriente para que la institución administradora mejore su solvencia, su servicio y crecimiento.







