JOSÉ INÉS FIGUEROA VITELA
Las homonimias suelen ser el motivo de mayor confusión en la lectura y redacción “no asistida”. Las palabras que suenan igual, a veces hasta se escriben igual y otras no, pero tienen significados diferentes.
Por ejemplo, no es lo mismo la hoz de los cegadores del campo que desde hace más de un siglo representa, al lado del martillo, a los gobiernos y partidos de izquierda -el “comunismo” como que entró en desuso-, que la Oz del Mago en la celebérrima obra literaria y que en su más conocida acepción se presenta como la abreviatura de la onza, unidad de medida.
Por eso se dice que un garbanzo de 16 oz -onzas que contiene una libra-, es algo extraordinario y se usa para definir a alguien por demás sobresaliente.
Por eso se aclara: no es lo mismo El Mago de Oz… que alguien quien ande con la hoz blandida, por más magia que represente. De Moros y Cristianos se siguen nutriendo los isleños y a los Moros con Tranchete, siguen sacando la vuelta los ibéricos, al paso de los siglos.
Cuando CARLOS IRÁN RAMÍREZ GONZÁLEZ llegó de Matamoros a la Secretaría de Finanzas del Estado, no muchos repararon en su presencia. Venía de la iniciativa privada, con un efímero paso por la administración del poderoso municipio de “Los Juanitos”.
Con este gobierno llegó a la Subsecretaría de Inversión en Entidades y Fideicomisos, donde se administran los fondos producto de los negocios públicos y se pagan compromisos extraordinarios del Estado.
Luego pasó a la “jugosa” -para los corruptos- Subsecretaría de Egresos de la Secretaría de Finanzas donde estuvo menos de dos meses.
No lo animaron a quedarse ni las fantásticas historias de su antecesor, quien acumuló tantos caudales en tan poco tiempo, que entre las extraordinarias adquisiciones mercadas se contó una casa, con todo y la señora del lugar. Compró el inmueble y se quedó con la esposa del vendedor.
“Entre panistas te veas” se dijeron quienes conocieron del caso y los involucrados. Pero eso no era lo suyo. CARLOS IRÁN asumió la titularidad de la Secretaría de Finanzas del Estado de Tamaulipas el 31 de octubre del 2025, 56 días después de que había sido promovido a su anterior encargo. La Subsecretaría de Egresos de la misma dependencia.
En menos de un mes de instalado al frente, ya estaba anunciando logros extraordinarios en su gestión.
“Por primera vez, en muchos años, el gobierno no va a pedir un crédito para cubrir sus compromisos de diciembre”, anunció por todo lo alto. “¡Magazo!”, respondieron todos, preguntando por esa suerte de evolución sobrenatural.
“Muy fácil: movimos unos números aquí y otros números allá y cataplum: ya hay dinero para pagar aguinaldos, posadas y regalos para todos los trabajadores del Estado”. La receta de la mantequilla, dicen sus cercanos, no la va a soltar hasta su muerte.
Este año ya anunció que tampoco van a pedir los mil millones con que se venía endeudando el estado cada diciembre, para salir al paso de sus deberes institucionales.
La Secretaria de Administración LUISA EUGENIA MANATOU GALVÁN ya declaró que no es ella quien está suspendiendo pagos y eliminando proveedores.
Pero tampoco hay una evidencia de que esos recursos que se están dejando de pagar a proveedores históricos, no se estén usando para cubrir otros compromisos o necesidades, ni que se estén yendo a alguna bolsa que cubra las necesidades extraordinarias de diciembre que no tuvieron en los años anteriores.
El redireccionamiento de fondos es más bien de este año. Y no vayan a salir los de la oposición que a todo le ven un lado malo, con que es para las campañas del año entrante.
Lo del partido y los candidatos se maneja aparte; no estamos en los tiempos del prianismo en que el pase de charola se daba entre los grupos delincuenciales, las proveedurías y hasta dos- tres Mecenas comprando disimulos para sus productivos negocios sobre la barda de la legalidad.
El gobierno de la hoz y el martillo, de la izquierda, de la cuarta transformación, del nuevo humanismo tamaulipeco, de los que no roban, no mienten, ni engañan… al pueblo, están con el campo y el proletariado, ondeando esa bandera de la opción por los más pobres. Los Magos de Oz, garbanzos de a libra, están para ayudarle. Los de Hoz, siguen en la segadera.






