La fuerte lluvia registrada durante la madrugada de este miércoles paralizó prácticamente la actividad escolar en Nuevo Laredo, provocando una ausencia del 85 por ciento de alumnos en planteles de Educación Básica.
De acuerdo con el Centro Regional de Desarrollo Educativo (Crede), la inesperada intensidad del fenómeno meteorológico complicó accesos, patios y traslados a diversas instituciones.
Ante la situación, varias escuelas activaron clases en línea para garantizar la continuidad de los programas académicos y evitar suspender actividades.
Las autoridades educativas esperan que este jueves regrese la asistencia normal a las aulas, una vez que las condiciones del clima se han estabilizado.
“Una lluvia que nos sorprendió; desde luego teníamos la información de Protección Civil, que siempre está muy atenta a enviar el pronóstico del clima, pero aún así causó sus estragos.
Sí afectó en el interior de algunas escuelas: los patios, las llegadas, y afortunadamente paró la lluvia”, explicó César Bolaños Hernández, jefe del Crede.
Precisó que, en el momento de mayor intensidad, la precipitación impidió que los estudiantes llegaran a tiempo a los planteles, lo que se reflejó en solo un 15% de asistencia presencial.
La mayoría de las instituciones optaron por trabajar a distancia, modalidad que se ha fortalecido desde la pandemia. “La pandemia nos dejó conocimiento; aprendimos a trabajar en línea, a distancia, en diferentes modalidades y es justamente lo que aplicamos en estas situaciones en las que los fenómenos meteorológicos nos afectan.
Por eso he dicho que el término ‘suspensión de clases’ debemos erradicarlo en Nuevo Laredo, porque los maestros son muy responsables”, señaló Bolaños.
Hasta el momento, el Crede no ha recibido reportes graves de daños en las escuelas, excepto por un cortocircuito externo en un Jardín de Niños, situación que deberá ser atendida por la Comisión Federal de Electricidad.









