LOS ANGELES.- Justin Bieber convirtió su segundo y último concierto como cabeza de cartel del festival Coachella, celebrado el sábado 18 de abril en Indio, California, en un espectáculo de sorpresas con la participación de Billie Eilish, SZA, Sexyy Red y Big Sean, en una actuación que contrastó con la recepción fría que tuvo su primera presentación la semana anterior.
El momento más comentado de la noche llegó a mitad del set, cuando Bieber arrancó con una sección dedicada a repasar sus primeros años de carrera.
Apoyándose en un portátil desde el escenario, el cantante canadiense de 32 años recorrió videos de su etapa en YouTube antes de lanzarse a interpretar “One Less Lonely Girl”, su sencillo de 2009.
Fue entonces cuando Eilish subió al escenario. La ganadora del Grammy se sentó en una silla mientras Bieber le cantaba directamente, en un gesto que remitía a los primeros conciertos del artista, cuando solía elegir a una fan entre el público para serenaderla durante esa misma canción.
La artista de 24 años reconoció en múltiples ocasiones que Justin fue una de sus principales inspiraciones artísticas. Ambos se conocieron en el festival Coachella en 2019 y posteriormente colaboraron en el remix de “Bad Guy”.
SZA fue la última artista invitada en aparecer y cerró el concierto junto a Bieber interpretando “Snooze”, el dueto incluido en el aclamado álbum SOS de la cantante, lanzado en 2022.
Los dos cantantes ya habían compartido escenario el año pasado en el estadio SoFi de Los Ángeles, durante la gira que SZA co-encabezó junto a Kendrick Lamar. Al finalizar la canción, Bieber tomó la mano de SZA para ayudarla a bajar del escenario.
También formaron parte del show Sexyy Red, quien interpretó junto a Bieber el tema “Sweet Spot”, perteneciente a su álbum de 2025 SWAG; y Big Sean, con quien repasó el remix de “As Long As You Love Me” —hit de 2012— y “No Pressure”, incluida en el álbum Purpose de 2015.
El set de casi dos horas estuvo dominado por canciones de sus dos álbumes más recientes, SWAG y SWAG II, aunque también incluyó un repaso nostálgico por clips virales y memes de sus inicios, entre ellos una grabación de cuando el artista interpretaba “Cry Me a River”, de Justin Timberlake.
Una fuente consultada por la revista People indicó que Justin Bieber salió satisfecho de su primera actuación del festival, celebrada el 11 de abril.









