El presidente de Irán, Ebrahim Raisi, falleció en un accidente de helicóptero, lo que ha provocado la declaración de cinco días de luto nacional. Raisi, un ultraconservador que estaba en el poder desde hace tres años, era considerado uno de los principales candidatos para suceder al líder supremo, Ali Jamenei.
El jefe del Estado Mayor de Irán, Mohammad Bagheri, ordenó la formación de un comité de alto rango para investigar las causas del accidente del helicóptero presidencial, según informó la agencia de noticias ISNA.
Consecuencias políticas:
- Presidente interino: Mohammad Mokhber, el primer vicepresidente, ha sido designado como presidente interino hasta la celebración de nuevas elecciones en un plazo máximo de 50 días.
- Canciller interino: Ali Bagheri, el negociador del programa nuclear iraní, fue nombrado canciller interino tras la muerte del ministro de Relaciones Exteriores, Hossein Amir Abdolahian, que también viajaba en el helicóptero.
Detalles del accidente:
El helicóptero Bell 212 en el que viajaba Raisi desapareció el domingo por la tarde en una región montañosa de Irán bajo condiciones meteorológicas adversas, incluyendo lluvia y densa niebla. Además del presidente y el ministro de Exteriores, a bordo se encontraban el gobernador de la provincia de Azerbaiyán Oriental, el principal imán de la región, el jefe de seguridad del presidente y tres tripulantes. Los cuerpos fueron recuperados y trasladados a Tabriz.
Reacciones internacionales:
La muerte de Raisi ha suscitado respuestas de condolencia y preocupación a nivel internacional:
- India: El primer ministro Narendra Modi expresó su «profunda tristeza» por la muerte del mandatario iraní.
- Rusia: El presidente Vladimir Putin rindió homenaje a Raisi, calificándolo de «político notable» y «verdadero amigo de Rusia».
- Siria: El presidente Bashar al Asad manifestó su «solidaridad» con Teherán.
- China: El presidente Xi Jinping describió la muerte de Raisi como una «gran pérdida para el pueblo iraní».
Los funerales del presidente Raisi comenzarán el martes. Su muerte a los 63 años abre un periodo de incertidumbre política en Irán, en un momento de tensiones en la región debido a la guerra en la Franja de Gaza entre Israel y Hamás, un aliado de la República Islámica.
El gobierno iraní describió a Raisi como un «presidente del pueblo» y un «trabajador infatigable» que sacrificó su vida por la nación. La agencia oficial de noticias Irna destacó que su espíritu se ha unido al «reino supremo», reflejando la profunda veneración y respeto que tenía en ciertos sectores del país.









