El informe ‘No nos llames ninis’ de Oxfam señala que 3 de cada 4 jóvenes fuera de la escuela y el empleo formal son mujeres
Ciudad de México.-En la Ciudad de México 96% de las mujeres jóvenes que no estudian ni trabajan se dedica exclusivamente a tareas de cuidados, de acuerdo con Oxfam.
A sus 27 años, la joven mexicana Stephanie Ize apenas empieza a sentir que recupera su vida, tras haber pasado casi una década dedicada al cuidado de sus padres con cáncer mientras intentaba terminar la universidad y sostener las tareas domésticas de su hogar en Ciudad de México.
Como ella, miles de jóvenes clasificadas como personas que “ni estudian ni trabajan” -mal llamadas ‘ninis’- realizan jornadas de hasta 2 mil 700 horas anuales de trabajo doméstico y de cuidados no remunerado en el país, según una investigación presentada este jueves por Oxfam México.
Aunque Ize logró terminar la licenciatura de Sociología, durante años su rutina quedó fuera de cualquier estadística laboral.
Mientras su hermana mayor mantenía el ingreso económico del hogar, ella asumió gran parte del cuidado dentro de casa, especialmente después de que a su padre le diagnosticaran cáncer terminal.
“Fue 24/7, de lunes a domingo, estar todo el tiempo cuidando a mi papá, cuidando a mi mamá, que no fuera a recaer”, compartió la joven.
‘NO NOS LLAMES NINIS’
El informe ‘No nos llames ninis’ señala que tres de cada cuatro jóvenes fuera de la escuela y el empleo formal son mujeres, y el 95% dedica entre 5,2 y 7,6 horas diarias al cuidado de familiares, tareas del hogar y acompañamiento.
En México ese trabajo representa 23.9 % del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, por encima de industrias como la manufactura y el comercio.
Ahora a un año de la muerte de su padre, Ize trabaja en el área de recursos humanos de un despacho jurídico y dice que apenas empieza a recuperar tiempo para ella misma, aunque todavía dedica entre dos y cuatro horas diarias a tareas domésticas y de cuidado.
Desde su formación como socióloga, la joven considera que el término “nini” reduce historias complejas a un estigma que invisibiliza el trabajo que miles de jóvenes realizan dentro de sus hogares.
“Es un estigma bastante marcado en México (…) Las personas ven que estás en tu casa todo el día, pero no ven el trasfondo de la situación”, dijo.
Pasar años dedicada al cuidado de sus padres enfermos implicó cocinar, administrar medicamentos y, en los últimos meses de vida de su padre, ayudarlo incluso con tareas de higiene personal, mientras intentaba terminar la universidad.
Tras atravesar esa experiencia, Ize considera que las políticas públicas sobre cuidados en México llegan tarde y siguen siendo insuficientes, incluso después de la reciente aprobación de la Ley del Sistema Público de Cuidados en Ciudad de México.









