El gobierno de Haití ha anunciado la prolongación del estado de emergencia en la capital, Puerto Príncipe, por un mes debido a la escalada de violencia en el país. Enfrentándose a la amenaza de bandas criminales que controlan extensas áreas y mantienen una violencia sostenida contra el gobierno del primer ministro Ariel Henry, la medida busca contener la situación. El estado de emergencia incluye un toque de queda desde las 18:00 hasta las 05:00 locales y afecta a todo el departamento del Oeste, que abarca Puerto Príncipe.
Las bandas criminales han llevado a cabo ataques coordinados contra lugares estratégicos, incluyendo comisarías, el aeropuerto internacional y cárceles, resultando en la fuga masiva de presos. La situación ha llevado a la suspensión de actividades en el mayor puerto del país debido a disturbios y actos de sabotaje.
La ONU ha alertado sobre la inminente crisis en el sistema de salud haitiano, que está al borde del colapso. Con numerosas instalaciones sanitarias cerradas o con operaciones reducidas debido a la escasez de medicamentos y personal médico, la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCAH) ha expresado su preocupación.
La violencia en Haití ha generado un ambiente de inseguridad permanente, y la situación se complica aún más con la advertencia de un influyente líder pandillero, Jimmy «Barbecue» Chérizier, sobre una posible «guerra civil que conducirá al genocidio» si el primer ministro Henry no dimite.
A pesar de los llamados de Estados Unidos para acelerar la transición hacia elecciones libres y equitativas, la posición de Henry sigue en el aire. Su incapacidad para regresar a Haití desde su viaje a Kenia y la negación de entrada a su avión por parte de República Dominicana aumentan la incertidumbre política en el país.
Mientras la ONU ha aprobado el envío de una misión internacional de seguridad liderada por Kenia, los retrasos en el despliegue y la falta de financiamiento han obstaculizado la implementación efectiva. En este contexto, organizaciones de derechos humanos han denunciado la inacción del gobierno haitiano, señalando la ausencia de fuerzas policiales en las calles.
La situación humanitaria crítica se refleja en un estudio de Médicos Sin Fronteras que revela niveles extremos de violencia en la zona de Cité Soleil en Puerto Príncipe, con una tasa de mortalidad vinculada a la violencia del 41%. La ONG ha anunciado un refuerzo en su presencia para atender a un mayor número de heridos en medio de esta crisis.









