Durante el fin de semana ciudadanos reportaron un extraño olor y sabor en el agua, situación que fue atribuida a presuntamente restos humanos en el sistema de agua
LAREDO, TX. – El sabor y olor a tierra detectado en el agua potable el fin de semana generó duda razonable entre usuarios del servicio, quienes expresaron su preocupación en redes sociales sobre la calidad del vital líquido.
En diversas publicaciones, algunos usuarios atribuyeron la situación a supuestos restos humanos en el sistema, sin que quienes difundieron la información acreditaran evidencia alguna.
Pese a la falta de sustento, la versión cobró fuerza y fue compartida ampliamente en la comunidad.
Frente a los cuestionamientos, el Gobierno de Laredo inició una investigación en las inmediaciones de las dos plantas potabilizadoras, así como en puntos de almacenamiento, tratamiento y distribución.
Se recolectaron muestras que fueron sometidas a análisis de laboratorio. Los estudios detectaron la presencia de MIB (2-metilisoborneol), un compuesto natural que produce un característico sabor y olor a tierra o humedad en el agua proveniente del río antes de su tratamiento.
La evaluación confirmó que el compuesto ingresó al sistema junto con el agua del Río Grande. Las altas temperaturas del verano y los cambios estacionales en la materia orgánica natural del río pueden favorecer este tipo de episodios.
La autoridad municipal subrayó que el agua de Laredo continúa siendo segura para el consumo humano.
“La presencia de MIB representa un problema de carácter estético, relacionado con sabor y olor, pero no significa que el agua sea peligrosa”, aclaró.
El monitoreo permanente realizado por la ciudad indica que el agua potable cumple con los requisitos aplicables de la Comisión de Calidad Ambiental de Texas (TCEQ) y de la Agencia de Protección Ambiental (EPA).
Las autoridades anticipan que el sabor y olor disminuirán gradualmente conforme mejoren las condiciones del río.
Sin embargo, algunas zonas podrían experimentar el fenómeno por más tiempo debido a que el agua tratada permanece en tanques de almacenamiento y circula por tuberías antes de llegar a los hogares.









