Las bajas temperaturas deslucieron la celebración de Pascua. Pese a ello, hubo quienes no cancelaron y salieron a convivir.
Este domingo de Pascua se vio apagado por el clima, luego de que desde la madrugada se registraran bajas temperaturas en la región, lo que deslució los festejos al aire libre.
Aunque desde el sábado los neolaredenses dejaron listos los asadores y planearon acudir a parques y plazas de la ciudad, el frío terminó por ahuyentar a muchas familias, que optaron por resguardarse en casa.
“Vinimos, pero no hay mucha gente, está difícil; creo que nos vamos a ir a festejar a la casa”, comentó Francisco Flores. En espacios como el Parque Viveros, el Patinadero, Narciso Mendoza y El Laguito se observó poca afluencia, en contraste con otros años donde estos puntos suelen lucir abarrotados.
Y es que las temperaturas mínimas descendieron hasta los 12 grados, un ambiente considerablemente más frío en comparación con días previos, lo que influyó directamente en la asistencia.
Aun así, algunas familias decidieron no cancelar sus planes y salieron a convivir, aunque en menor número y por lapsos más cortos.
“Sí hubo gente, sobre todo hace rato; no han dejado de venir, pero dicen que no hay mucha gente afuera”, señaló Pedro García, dueño de un depósito.
De esta manera, entre el frío y el viento, la mayoría de los neolaredenses terminó por pasar el día de Pascua en casa, adaptando la celebración a las condiciones del clima.








