El cambio drástico en las temperaturas, las lluvias fuera de temporada, así como caída de granizo, son solo algunas de los comportamientos que ya se presentan en la región
Las temperaturas cercanas a los 10 grados y las lluvias registradas recientemente en Nuevo Laredo no se presentaban desde hace más de 15 años.
Estos fenómenos serían parte de un cambio climático que está alterando el comportamiento habitual de las estaciones del año en la región fronteriza. En las últimas semanas, habitantes de la ciudad han manifestado sorpresa ante los cambios repentinos del clima, que han incluido lluvia, frío, viento, calor e incluso granizo.
De acuerdo con reportes meteorológicos, las condiciones actuales no corresponden a esta época del año. Tradicionalmente, es entre mayo y junio cuando se presentan tormentas eléctricas, vientos fuertes y episodios de granizo. La variación en los parámetros climáticos no es nueva.
Desde hace varios años se han registrado desfases, incluso durante la canícula —periodo caracterizado por 40 días de intenso calor, ausencia de nubosidad y falta de lluvias— cuando se han presentado tormentas repentinas que contradicen el comportamiento esperado de esa temporada.
El Centro Internacional de Estudios del Río Bravo, con sede en Nuevo Laredo, confirma que estos fenómenos podrían ser consecuencia directa del cambio climático, el cual estaría modificando gradualmente el ciclo de las estaciones.
“Es lo que se está observando. En abril sí llueve, pero el frío o el clima fresco no corresponde. Además, las lluvias o trombas suelen presentarse en mayo, y ahora o se adelantaron, o el clima que tenemos corresponde a otra estación del año. “Todos lo estamos notando y nos sorprende, porque en la frontera estamos acostumbrados a otro tipo de clima en este mes. Esto sería parte del cambio climático, quizá no tan drástico, pero sí un reflejo de ello”, explicó Gustavo Pantoja, presidente del Centro Internacional de Estudios del Río Bravo (CIER).
Hace algunos días, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) determinó que la región noreste del país se encontraba en sequía extrema.
Sin embargo, ahora se reporta un exceso de lluvia en varias zonas, por lo que especialistas recomiendan observar el comportamiento climático de los próximos meses para determinar con mayor claridad si existe un desfase en las estaciones.
De confirmarse esta tendencia, el calor intenso del verano podría extenderse hasta inicios de octubre e incluso presentarse en diciembre con temperaturas superiores a los 30 grados, como ya ocurrió el pasado invierno.









