Ciudad de México.-El discurso de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, catalogado por múltiples analistas y figuras públicas como “el más importante de su sexenio”, marcó un punto de inflexión en la política nacional al emitir una postura firme contra el intervencionismo de la ultraderecha tanto nacional como internacional.
De manera enfática, frente a miles de personas reunidas junto al Monumento a la Revolución, la presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo que “es legítimo dudar del verdadero interés de los juicios de extradición” que inició Estados Unidos y al insistir que “México no es piñata de nadie”, agregó que “cuando se normaliza la idea de que otro país puede intervenir en asuntos que solo corresponden a los mexicanos, ya no estamos hablando de cooperación, estamos hablando de injerencia”.
Ante ello, dejó en claro que México “no acepta injerencia”. A los asistentes, también preguntó: “¿Quién decide en México, las agencias extranjeras o el pueblo?”.
Exhortó a defender la soberanía nacional, la independencia y transformación, y convocó a que “a partir de la próxima semana vayamos a las plazas públicas a realizar asambleas, repartir volantes e informar al pueblo de que la patria “no se vende, se ama y se defiende” Luego de que presentó un balance de los logros de su gobierno en los últimos 20 meses, la jefa del Ejecutivo federal dijo que desde hace unos meses “hemos sido objeto de una ofensiva mediática y campañas en redes sociales”.
Ante el coro de “no estás sola, no estás sola” que lanzaron los miles de asistentes que llenaron la explanada y las calles aledañas, expuso que no es casualidad que detrás de esas campañas estén sectores conservadores nacionales e internacionales que nunca aceptaron que México recuperara su dignidad y decidiera ejercer plenamente su independencia.
“Hoy las formas de desestabilización han cambiado”, y no necesariamente se imponen por la fuerza, sino que ahora pueden expresarse a través de campañas digitales, operaciones de desinformación que pueden erosionar gobiernos o movimientos.









