El expresidente del Consejo de Instituciones ve como beneficio homologarse con Laredo, Texas, por cuestiones comerciales, pero hay desfase con la capital mexicana
El cambio de horario en la franja fronteriza, que busca homologar a Nuevo Laredo con Laredo, Texas, genera opiniones divididas entre el sector productivo, que lo ve necesario por la operación aduanera, y ciudadanos que no perciben un ahorro real.
Ramón Garza Benavides, expresidente del Consejo de Instituciones de Nuevo Laredo, consideró que el gasto es el mismo y que no ha quedado claro el beneficio, pues obliga a levantarse más temprano y encender la luz, aunque reconoció que el ajuste responde a la dinámica comercial con Estados Unidos.
“Mire, es una opinión muy personal, yo lo veo igual, no me ha quedado claro el beneficio que dicen que tenemos, porque nos tenemos que levantar más temprano y hay que encender la luz. Igual hay que hacer un estudio o que sean más claros al informar”, señaló.
El empresario explicó que el ajuste se hace más por Estados Unidos, al recordar que Nuevo Laredo alberga la aduana más importante del país y los horarios son fundamentales para trabajar acorde al lado americano.
“Hay que recordar que tenemos la aduana más importante del país y los horarios son muy importantes para trabajar acorde a lo americano. Por ese lado yo lo veo bastante bien para no estar en desigualdad de horario con las empresas americanas. Sin embargo, estamos en desfase con México, tenemos una hora de diferencia con el interior del país”, dijo.
El contraste es que, desde la eliminación del horario de verano en 2022 por la Ley de los Husos Horarios, en la mayor parte de México ya no se cambia el reloj, mientras que los 33 municipios fronterizos, incluido Nuevo Laredo, mantienen un horario estacional para homologarse con Estados Unidos.
Este domingo 2 de noviembre, Nuevo Laredo atrasará una hora su reloj junto con Laredo, Texas, al concluir el horario de verano en la Unión Americana, lo que dejará a la frontera con una hora de diferencia respecto al centro del país durante el invierno.
De acuerdo con el sector aduanero, por Nuevo Laredo cruza cerca del 40 por ciento del comercio terrestre entre México y Estados Unidos, con más de 15 mil cruces diarios de tráileres, por lo que la sincronía horaria es clave para la logística, citas en puentes y operación de transportistas y agencias aduanales.








