El demócrata explicó que encontró en buenas condiciones el sitio, sin embargo, dijo que falta voluntad de los jueces para resolver cada caso de los migrantes y sus familias retenidas allí
DILLEY, TX. – El Centro de Detención para inmigrantes en proceso de aceptación o deportación fue visitado por congresistas el martes y lo encontró a modo.
Las reglas y protocolos habrían cumplido con estándares y los legisladores probaron la comida, el agua y dialogaron con personas recluidas en esta prisión de mínima de seguridad.
En videoconferencia, después de mediodía, el Congresista Federal de Laredo y con rango más alto en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Henry Cuellar, dijo que personas que se quisieran auto deportar podrán recibir hasta 2 mil 600 y en familia hasta 10 mil dólares.
“Ellos habrían considerado quedarse en el país, pero no existe un sustento para alcanzar el beneficio”, dijo Cuellar. “Probé la comida y es sazonada por gente de Laredo que todos los días vienen a trabajar a este centro”.
En torno a la epidemia que se enfrentó con bichos, agua insalubre, así como deficiencia en médicos y medicinas, Cuellar dijo que visitaron instalaciones médicas y todo marcaba dentro de las reglas, servicios dentales, así como de salud mental que se atienden siete días a la semana las 24 horas. En el Centro de Detención se encuentran además recluidos numerosos niños.
“Necesitábamos más respuestas de quienes están haciéndose cargo de la salud de los niños”, detalló Cuellar. “Tenemos que darle un seguimiento a esta asignación de salud”.
Sobre las demoras en los tribunales para atender cada caso de los inmigrantes, Cuellar dijo que aportó millones de dólares para agilizar los procesos, pero continúan en un rezago en las cortes. Al Centro de Detención jamás asistió un juez para resolver la diversidad de casos.









