Empleados afirman que han vivido varias devaluaciones y ajustes de tipo fiscal para la desaduanización, pero nunca una baja del 50% de mercancía por las políticas arancelarias
“Jamás habíamos estado así”, fue la expresión de un empleado de bodega ubicada por la calle Jefferson en Laredo, Texas, acerca del vacío que muestran los galerones de recepción y embarque de mercancías entre origen-destino.
Expresó que el movimiento comercial que se tiene actualmente tendría una caída de aproximadamente un 50 por ciento con respecto a años anteriores, lo que a su vez se refleja en el semivacío que muestran las bodegas.
José Samuel, encargado del almacenamiento del movimiento de carga adherida a la ALPA Forwarding, dijo que si bien este fenómeno de baja de mercancías en bodegas regularmente se tiene en los dos primeros meses del año ha sido por el recuento de inventarios de las empresas.
“Cuando las empresas dedicadas al comercio internacional acaban sus inventarios anuales, se tiene un receso que se ha calificado como cuesta de enero, pero la verdad es cuando se concluyen los envíos de mercancía programados y se alista el nuevo año”, dijo.
Mencionó que el comercio internacional ha vivido varias devaluaciones y ajustes de tipo fiscal para la desaduanización, pero nunca una baja del 50 por ciento de mercancía en bodegas, afectadas por las políticas arancelarias.
Habló sobre la desocupación de personal en las distintas bodegas, mucho del cual lo habría tomado como un receso natural desde los últimos meses del año pasado, pero esta vez por la afectación arancelaria y nuevos requisitos hacendarios.
Por su parte, un agente aduanal de Nuevo Laredo, quien pidió omitir su nombre, dijo; “hemos aprendido a luchar contra todo, pero esta vez es diferente y tal parece que será cuestión de resistencia”.









