Las candidatas presidenciales Claudia Sheinbaum y Xóchitl Gálvez, junto con el aspirante Jorge Álvarez Máynez, ejercieron su derecho al voto en las elecciones de 2024.
Claudia Sheinbaum, candidata de Morena, PT y PVEM, acudió a la casilla de la sección 3960 en San Andrés Totoltepec, en la alcaldía Tlalpan, acompañada de su esposo Jesús María Tarriba. Recibida con vítores de «¡presidenta, presidenta!», Sheinbaum afirmó la importancia de demostrar que México es un país democrático. Tras una hora de espera, declaró haber votado por Ifigenia Martínez para la presidencia y expresó su entusiasmo por la jornada electoral con un «¡Viva la Democracia!».
Por otro lado, Xóchitl Gálvez, de la coalición Fuerza y Corazón por México, salió a votar desde su domicilio, anticipando una jornada reñida y lamentando la violencia que ha marcado el proceso electoral, el más violento en la historia del país. Gálvez denunció la falta de equidad en la contienda y la intervención del presidente López Obrador. Acompañada por sus hijos, Gálvez hizo un llamado a la ciudadanía para que salgan a votar sin miedo, confiada en una alta participación.
Jorge Álvarez Máynez, candidato de Movimiento Ciudadano, también denunció la inequidad del proceso electoral, aunque se mostró optimista sobre los resultados. Acompañado de su familia, Álvarez Máynez llegó temprano a la casilla en la colonia Condesa de la Ciudad de México. Antes de emitir su voto, pasó tiempo jugando fútbol con su hijo en un parque cercano, demostrando tranquilidad y confianza en la jornada.
Estas elecciones son las más grandes en la historia de México, con 98 millones de personas convocadas para renovar más de 20,000 cargos, incluyendo la presidencia, 500 diputados, 128 senadores y 9 gobiernos estatales. La contienda principal definirá al sucesor del presidente Andrés Manuel López Obrador, con Claudia Sheinbaum liderando las encuestas por un amplio margen sobre Xóchitl Gálvez y Jorge Álvarez Máynez.
La victoria de cualquiera de las candidatas mujeres marcará un hito significativo en México, convirtiéndose en la primera mujer en liderar el país, un avance crucial en una nación frecuentemente criticada por su cultura machista. Sin embargo, estas elecciones también han sido ensombrecidas por la violencia, con numerosos candidatos locales asesinados, reflejando los desafíos que enfrenta la democracia en México.









