LAREDO, TX. – Cientos de familias con hijos nacidos en Estados Unidos, de padres residentes ilegalmente, respiraron profundo cuando la Corte Suprema anuló la opinión del presidente Donald Trump.
Trump había asumido que los hijos nacidos de personas ilegales en este país no deberían ser reconocidos como ciudadanos estadounidenses.
María y Francisco R., con cuatro hijos ciudadanos estadounidenses, viven ilegalmente desde hace 22 años en Laredo y les preocupaba las aberraciones y odio que el presidente Trump marca contra los hispanos.
“Ahora que vi en la televisión como la Corte Suprema reconoció la ciudadanía por derecho a quienes nacieron aquí, sin establecer el estatus de sus padres, me siento aliviado”, dijo Francisco. “Mi hijo de 22 años nos tiene en proceso de ajuste migratorio a mi esposa y mi. La decisión de la Corte nos da un respiro”.
La decisión en la Corte Suprema del presidente del Tribunal John Roberts señala que la interpretación establecida desde hace mucho tiempo de la 14ava. Enmienda, aplicada después de la Guerra Civil, hace ciudadanos a cualquier persona nacida en el país, con excepciones limitadas.









