Al desamparo, la oscuridad de la noche, le sigue la desaceleración del vehículo por precaución al pasar por la antigua Garita del Kilómetro 26, estos son los factores ineludibles de los conductores de vehículos, en un entremezclado de temor y zozobra.
En opinión de turistas nacionales, extranjeros y operadores de tráileres, así refieren de la “puerta principal” de la ciudad y que fuera punto de revisión fiscal, como inseguro y atrayente de vagos y delincuentes, debido a que la amplia extensión del terreno invita como refugio clandestino.
El ex recinto fiscal, fue cerrado en septiembre de 2014 por orden presidencial, al mismo tiempo todas las restantes garitas en el país, siendo desde entonces que permanece en el abandono al no darle un algún uso, distinto o comodato el Gobierno Federal.
“El paso por este sector, realmente es atemorizante debido a la oscuridad total, pues los conductores tenemos qué bajar la velocidad al momento de llegar a fin de evitar algunas áreas accidentadas del piso y boyas que aún existen y obligan a hacer alto, peor ya no para la revisión fiscal”, dijo Esteban Garza, residente de Monterrey, Nuevo León.
De sur a norte, la desaceleración es forzada por algunos topes a fin de la revisión de documentos que ya no se realiza por los agentes del Instituto Nacional de Migración que ahí continúan replegados en una oficina, en tanto que en sentido opuesto aparece un operativo de la milicia.
RECHAZA INDAABIN CEDERLA PARA REMOZAMIENTO
Cuando aún no era derribado el edificio, el Consejo de Instituciones (CI) intentó darle una utilidad mediante una gestión ante el Gobierno Federal al solicitarlo como un paradero para vehicular de carga, sin embargo. no fructificó por ser un edificio federal de orden central.








