Las principales variables indican que, de cara a la elección federal del 2 de junio, la economía tenía mejor desempeño hace seis años que en la actualidad, mientras que las variables financieras están mejor ahora.
El crecimiento previo a la elección federal de 2018 promediaba 1.94%, en comparación con el 0.71% actual. El PIB por habitante en el primer trimestre de 2018 fue de 249,541 pesos anuales, frente a los 247,242 pesos anuales en el mismo periodo de 2024, una caída del 0.92%.
La inflación promediaba 3.88% anual hace seis años, mientras que ahora es de 5.07%, con una inflación acumulada de 30.98% frente al 23.11% anterior. La generación de empleo formal también fue mejor en 2018, con 3.49 millones de nuevos empleos formales acumulados, en comparación con 1.83 millones actuales.
La inversión productiva promedió 23.8% del PIB en el pasado sexenio, mientras que ahora es del 21.8%. Sin embargo, en 2023 el coeficiente de inversión casi alcanzó el 25% del PIB.
En contraste, las variables financieras muestran una mejora. El tipo de cambio se apreció un 17.0% durante el actual sexenio, alcanzando los 16.94 pesos por dólar, en comparación con una depreciación del 51.5% en el sexenio anterior, con 19.75 pesos por dólar.
El Índice de Precios y Cotizaciones de la Bolsa Mexicana de Valores ganó 32.3% acumulado, frente al 6.73% previo a la elección de 2018. Las remesas también aumentaron significativamente, alcanzando un máximo de 63,320 millones de dólares en 2023, casi el doble de 2017. Acumulando los flujos a marzo de 2024, se registraron 270,791 millones de dólares, casi el doble de lo observado en marzo de 2018.









