Los incendios forestales han desatado una crisis en México, con un total de 116 focos activos en diversas regiones del país, según informó el presidente Andrés Manuel López Obrador. Entre las consecuencias más trágicas, se confirma la pérdida de cuatro vidas, todas ellas registradas en el Estado de México (Edomex).
El mandatario detalló que entre los fallecidos se encuentran comuneros y autoridades que se sumaron a las labores de extinción en el territorio mexiquense, donde los incendios han arreciado con notable intensidad.
«De las víctimas, dos eran comuneros, uno policía forestal y el cuarto brigadista», expresó López Obrador durante su conferencia matutina.
La situación se agrava con la estimación de al menos 5 mil hectáreas afectadas en el Edomex. Ante este panorama, el gobierno ha movilizado a 6 mil elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Secretaría de Marina (Semar), Protección Civil y la Comisión Nacional Forestal (Conafor) para hacer frente a la emergencia.
López Obrador señaló que, pese a algunos avances en la contención de algunos focos como los de Valle de Bravo y Jilotzingo, nuevos brotes de fuego han surgido, lo que subraya la gravedad y dinámica impredecible de la situación.
Las fuerzas armadas y cuerpos de protección civil, respaldados por operativos aéreos con helicópteros, se esfuerzan por contener la propagación de los incendios y proteger a la población en general, en un esfuerzo conjunto por mitigar esta tragedia en llamas que azota al país.









