En un sorprendente giro, la Torre Eiffel se quedó sin turistas el lunes 19 de febrero debido a una huelga convocada por los trabajadores en protesta a la gestión financiera del monumento. Los sindicatos CGT y FO decidieron la huelga para denunciar la actual gestión que, según ellos, ha llevado a la empresa SETE, que opera la torre, a una situación difícil.
Ambos sindicatos apuntan al ayuntamiento de París, accionista mayoritario de la SETE, por imponer un modelo de negocio insostenible, exacerbado por la crisis de COVID-19. Señalan que el ayuntamiento subestima los costos de mantenimiento y reparaciones del monumento, poniendo en peligro la seguridad de los visitantes.
Esta no es la primera vez en 2024 que el personal se declara en huelga por estas razones, y se prevé que la Torre Eiffel permanezca cerrada durante todo el lunes. En una próxima asamblea general, programada para el martes, se decidirá si continúan con la protesta.
Turistas que viajaron a París específicamente para visitar la Torre Eiffel se vieron sorprendidos por el cierre del monumento debido a la huelga. Algunos expresaron su decepción y sorpresa, ya que hubieran cambiado la fecha si hubieran conocido los problemas laborales. La irlandesa Courtney Scott lamentó que su escapada romántica se viera afectada.
La Torre Eiffel, construida en 1889 y convertida en el símbolo de París, es el monumento más famoso de la ciudad y recibió 6.3 millones de visitantes en 2023. La huelga plantea desafíos para la gestión y la experiencia de los turistas que planeaban visitar el icónico sitio.









