La crisis en el sector ganadero está empeorando rápidamente debido a la marcada falta de lluvias en la región. Las presas La Amistad y Falcón son un claro reflejo de esta problemática, ya que están almacenando sus niveles más bajos con un 28 y 17 por ciento respectivamente. Felipe Javier Fernández Martínez, un productor ganadero de la región, declaró que el panorama es difícil, con abrevaderos secos y una caída en la exportación de ganado. En enero pasado, apenas se exportaron 400 becerros, y este mes difícilmente se alcanzará una ligera recuperación.
Las dificultades en el campo se arrastran desde septiembre anterior, que es cuando mayormente llueve, pero este año fue seco. La mayoría de los ranchos de la región muestran niveles bajos de almacenamiento de agua, y algunos ya están supeditados al acarreo de agua para dar de beber a los animales.
Según los informes de la Comisión Nacional del Agua (CNA), la mayoría de las presas se encuentran en niveles por debajo del promedio, aproximadamente un 49.1 por ciento, en comparación con el 56.9 por ciento del año anterior para la misma fecha. La situación presenta un desafío significativo para el sector ganadero, que depende en gran medida de un suministro adecuado de agua para sus operaciones.









