El gobierno de Estados Unidos ha anunciado la reapertura del paso fronterizo en el Puente Internacional de la Presa de la Amistad, en Texas, tras un cierre prolongado debido a varios factores, incluyendo renovaciones en las instalaciones aduaneras mexicanas y una inspección de dos semanas realizada por la Comisión Internacional de Límites y Aguas.
La Oficina de Aduanas y Protección de Fronteras (CBP) ha confirmado que este paso, ubicado al noroeste de Del Río, operará en horario normal, de 10 de la mañana a 6 de la tarde, siete días a la semana.
Sin embargo, simultáneamente, se ha ordenado la suspensión del procesamiento de trenes provenientes de México en Eagle Pass y El Paso, Texas. La CBP informó que este cierre se produce debido a un aumento en el flujo de migrantes y al traslado detectado por contrabandistas de personas en trenes de carga. Los funcionarios desplazados de estos puertos apoyarán a la Patrulla Fronteriza en la custodia de los migrantes.
Estos cierres se suman a otros realizados recientemente en el puerto fronterizo de San Ysidro, California, y en Lukeville, Arizona, donde la gobernadora Kattie Hobbs ha autorizado el despliegue de soldados de la Guardia Nacional para manejar la situación de los inmigrantes.
La CBP ha manifestado que, ante el aumento del flujo migratorio, seguirá reforzando sus recursos disponibles para procesar a los migrantes de manera eficiente y segura.
Estas decisiones se dan en un momento en que el gobierno del presidente Joe Biden negocia con senadores de la oposición para reformar el sistema de asilo a cambio del apoyo a un gasto de más de 60 mil millones de dólares para Ucrania.









